Receta de rabo de toro con toque especial

especie, 1438. Tom. del lat. species 'tipo, especie', propte. 'aspecto, apariencia', deriv. del lat. arcaico spĕcĕre 'mirar'. Igual origen tiene especia, h. 1250, 'droga con que se sazonan los manjares', sentido que procede de la acepción 'artículo comercial, mercancía', ya usual en latín.
DERIV. Especiero, h. 1330; especiería, 1490. Especial, 1220-50, lat. specialis íd.; especialidad, 1611; especialista, especializar. Especioso, 1639, lat. speciosus 'hermoso', deriv del sentido de la 'bella apariencia' que también tiene el lat. species.
CPT. Especificar, 1438; especificación; específico, 1490, lat. tardío specificus íd.
Del Breve diccionario etimológico de la lengua castellana de Joan Coromines.

Voy a poner aquí la receta del rabo de toro que hice el fin de semana para que no se me olvide, dado que estaba bastante bueno y en la internete hay muchas recetas al respecto y luego es un lío volver a dar con la misma. Por otra parte he mezclado a mi libre albedrío varias tendencias y de una manera un poco absurda he echado cosas que no quería echar, además de desvelaros el toque especial, aunque ese creo que no influye en la receta (espero). Vamos allá:

Ingredientes:

  • Rabo de toro. Cuanto más, mejor porque así sobra para otro día. En mi caso fueron dos kilos y pico y dió para comer los cuatro un día. Hay que tener en cuenta que mucho es hueso, que no se come...
  • Tres zanahorias
  • Una o dos cebollas
  • Medio pimiento (yo eché uno amarillo que andaba por casa, pero puede ser el que más os guste.
  • Dos tomates rallados.
  • Una botella de vino tinto.
  • Pimienta
  • Orégano (imprescindible para el toque especial)
  • Hojas de laurel
  • Canela (por error)
  • Azúcar
  • Harina
  • Aceite
Preparación:

Se deja macerando el rabo con la cebolla, el pimiento, la pimienta y las zanahorias cortadas en el vino tinto durante al menos medio día. Luego se escurre y se pasa el rabo por harina y se fríe en la olla con aceite y fuego fuerte y se saca y reserva. En el aceite se sofríen las verduras a fuego medio y cuando están se añade el tomate rallado. Se sigue sofriendo y cuando ha reducido se añade de nuevo el rabo y un vaso del vino que usamos para macerarlo (no he echado todo porque me parece que queda muy ácido). Yo añadí un poco de azúcar porque me olía muy ácido entre el tomate y el vino. Echamos el laurel, echamos el orégano a poder ser sin el toque especial: este toque consistió en que se me escapó el bote del orégano, especia imprescindible, y al intentar cogerlo en el aire me di un golpe tremendo en uno de mis... testículos (hablando finamente), quedando yo doblado en la cocina y saltándoseme las lágrimas. El dolor me acompañó durante todo el día. No creo que eso le aporte nada al plato, pero si alguien quiere seguir la receta al pie de la letra, ¡allá él! Supongo que el toque especial se puede realizar en caso de necesidad con cualquier otra especia disponible.

Intenté añadir un poco de sal de ajo porque en varias recetas pone que lleva ajo, aunque yo no soy muy fan de él. Me confundí de bote y le eché canela (así de tonto soy) y cuando me di cuenta ya era tarde. No queda mal, le da un toque distinto y a mí me gustó, aunque Anniehall dijo que mejor sin el toque de canela.

Bueno, se deja cocer un rato para que el vino pierda parte del alcohol y luego se cierra la olla súperrápida y se deja una hora desde que sale el vapor a fuego medio (en mi caso al 6 de 9). No hay que ponerlo alto porque se puede pegar con la harina al fondo y hay que menearlo de vez en cuando para que no se pegue. Si tenéis olla exprés normal, tendréis que tenerlo dos horas y si no tenéis olla exprés, pues entonces cuatro horas y reponiendo agua cuando se vaya evaporando.

Una vez enfriado se desgrasa la salsa y se saca el rabo y se deshuesa y se aparta. Si queréis se puede reducir la salsa y luego triturarla. Por otro lado Anniehall hizo puré de patatas como acompañamiento. Yo lo prefiero sin leche, pero ella lo hizo con.

Se junta la salsa con el rabo desmigado y sin hueso, se añade el puré de patatas y sale un plato buenísimo. Al menos me hizo olvidarme durante un rato de los golpes de la vida, y del orégano...

Como no tenía pensado hacer un post al respecto, no hay foto. 'Graso' error para un post de cocina que subsanaré cuando vuelva a hacer la receta. Si os animais a hacerla contadnos cómo os ha ido, incluso sin el toque especial.

4 comentarios:

  1. Dice mi santa que a ver si aprendo (a cocinar se refiere, no a lo del toque especial).

    Que sepas por otra parte que el rabo de toro es uno de mis platos favoritos, así que la próxima vez no basta con que le hagas una foto, sino que lo des a catar y de postre un bollaco de esos que hace Annie, que para eso he ganado el concurso de estilismo en tecnología smart.

    Por cierto que hablando de toros y de toques especiales. ¿ sabíais que los rabos de toro que unos cocináis y otros nos comemos, no son tales sino de vaca? Es evidente si lo pensáis.

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  2. Bueno, todo es hablarlo, Hermano E. De momento la cosa es ir paso a paso. Lo primero es la foto, aunque eso no excluye cata post foto.

    Lo del rabo es lógico, aunque la mayoría serán de terneros que son de los que proviene la mayoría de la carne vacuna, supongo...

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  3. Esteeeeeeee, creo que no, me quedo con la receta de Simone Ortega, es que prefiero el clavo a la canela y lo del golpe en los testículos y el orégano no me convence nada.

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  4. Pseudosocióloga, para la próxima vez pasaré de canela, pero de lo que espero pasar totalmente es del golpe de marras!

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