Nosotros, los mercados

Bueno, una vez de vuelta de vacaciones toca volver a la sana rutina de escribir de vez en cuando en el blog y voy a hablar de este libro que me he leído durante las vacaciones. Me lo ha dejado Carmen y desde aquí se lo agradezco.

Este año he leído poco en las vacaciones. Será cosa de mi astenia librera o de, según Bichejo, mi absurdo plan para leer menos, pero en estas dos semanas solo me he leído tres libros: he terminado Twisted River para el Club de Lectura del que hablaremos a partir del 1 de septiembre, me he leído Héroes, Aventureros y Cobardes del que os hablaré dentro de poco y este libro de Daniel Lacalle.

Es un libro que tiene dos partes diferenciadas, al menos para mí, en la primera explica el funcionamiento de los mercados, esos malvados mercados y el por qué estamos en la situación que estamos. Lo más sobrecogedor sin duda es ver dónde estamos y lo horroroso de nuestra situación y como nos esperan tiempos peores a los actuales, además de constatar que todas las medidas que han tomado los políticos van en la dirección contraria a la que sería sensata desde su punto de vista. Muestra los mercados como una confluencia de intereses entre la gente que quiere invertir su dinero y la gente que quiere financiar sus negocios. Él lo define así: "¿Quiénes son en realidad «los mercados financieros»? La mejor definición que he encontrado en mi vida la dio mi buen amigo Marc Garrigasait, gestor en Koala Capital, en un artículo publicado en Cotizalia: «Los ahorros de tu madre». Siendo más estrictos, los mercados financieros son los ahorros de todos los padres y madres del mundo, aunque tienen mucho más peso los padres y madres de los países que tienen más patrimonio y pueden prestarlo/invertirlo en otros países". Y por tanto "el dinero de los fondos de pensiones, los encargados de garantizar que no se pierdan los ahorros de toda una vida, está invertido vía «los mercados financieros» en bonos, acciones y divisas como activos básicos. Los gestores de estos grandes fondos de pensiones deben velar por conseguir una rentabilidad razonable anual para que, cuando las familias se jubilen, reciban la mayor cifra posible. Por tanto, si temen que el dinero prestado (bonos) o invertido (acciones) en un país o en una empresa determinados pueda perderse, inmediatamente decidirán retirarlo e invertirlo o prestarlo en otro país o empresa que les transmita confianza y seriedad. También son parte del mercado países con enormes excedentes de dinero como consecuencia de sus superávits, como China, India, Brasil, Rusia o Noruega, los cuales invierten sumas astronómicas en bonos y acciones de los principales países occidentales".

En fin, de momento no aparecen los malvados marionetistas que mueven los hilos del mundo y hacen el mal mientras nosotros nos desesperamos tratando de sobrevivir a sus malvados designios. Desde ese punto es bastante rupturista este libro, pero ¿qué puede esperarse de una persona que trabaja en 'los mercaos'? ¿verdad? A mí me convencen sus explicaciones, pero es que yo ya soy público entregado y cuando, además dice que ahora es mucho más partidario de escuela austriaca... ya casi me puse a llorar de emoción.

Dentro de los mercados hay quien compra y hay quien vende. Y el que vende, esto es, las partes vendedoras, "apelan a las ansias de crecimiento y mejora de la naturaleza humana, y a través de su publicidad ofrecen la mejor cara posible de su producto, igual que en esas fotos familiares donde la gente siempre sale feliz, o en esos anuncios donde siempre se muestra una imagen atractiva; o igual que el padre que siempre piensa que su hijo es el más listo y el que más lejos va a llegar en el mundo". Y "cuando entendemos que los grandes agentes económicos (países, bancos centrales, empresas) tienen tres características principales, a saber: son vendedores (buscan vender un producto), reactivos (gestionan una vez que los eventos han ocurrido) y en su gran mayoría tienden a partir de una visión optimista del futuro, resulta mucho más fácil comprender la realidad de los ciclos económicos". Creo que aquí es donde da en el clavo: países, bancos centrales y empresas quieren que compremos sus productos y no los de otros y cuando no se los compramos, en lo que a mí me parece la frase que mejor resume lo que está pasando: "los gobiernos y los políticos, además, están absolutamente convencidos de que el mercado es manipulable y de que la economía y sus ciclos pueden ser modificados a través de su gestión, pero nunca se responsabilizan de las consecuencias. Como decía Ronald Reagan, las palabras más peligrosas son: «Hola, soy del gobierno y vengo a ayudar». Somos capitalistas, y mucho, cuando el mercado está al alza. Pero cuando las cosas no pintan bien, los mercados que antes eran «el fiel reflejo de la realidad» se convierten en «malvados» y exigimos que nos rescaten de las pérdidas y deudas que contraemos. Capitalistas al alza, socialistas a la baja" que creo mete el dedo donde más duele. No se puede estar en misa y repicando.

Toda esta parte me parece muy brillante y fácil de entender. Luego, lo que debería ser para él más fácil de explicar que es en lo que él trabaja, fondos de inversión, concretamente hedge funds o fondos alternativos, es donde patina. O a lo mejor es que las limitaciones vienen conmigo y no me he enterado, pero la parte de ganar dinero invirtiendo en valores a corto o a la baja no he conseguido entenderla y sus consejos de inversión son de una complejidad que más que animarte a invertir te dan ganas de salir corriendo.

 Yo os lo recomiendo. de verdad que la primera parte es buenísima y escalofriante a partes iguales y te dan ganas de salir corriendo de España mientras podamos (que sinceramente creo que sería lo sensato una vez que nos hemos metido en el hoyo que nosotros mismos hemos cavado).

Os pongo otro párrafo, aunque creo que ya podéis haceros una idea bastante clara de lo que váis a encontrar si decidís leerlo:

"Los países viven como esas familias que salen en los anuncios de televisión donde dicen: «Consolide sus deudas y facturas en un solo pago mensual cómodo, y disfrute de la vida». Extienden el plazo y aumentan la deuda al máximo posible con tal de mantener un ritmo de vida simplemente insostenible. En definitiva, hipotecan el futuro para justificar un despilfarro actual que, por supuesto, nadie considera excesivo". Para muestra, un botón. Luego los malos son los mercaos, claro.

Y por último una confesión: yo soy desde hace unos meses 'los mercaos'. Ya lo era antes porque todos invertimos de alguna manera, buscamos chollos, no queremos que nos den gato por liebre y queremos que no nos engañen cuando compramos. Pero ahora he invertido en fondos de inversión gran parte de lo que me han pagado por el despido con la malévola intención de poder mandar dentro de diez años a mis hijos a estudiar un año al extranjero para que tengan una vida mejor. Eso es especular, amigos. Y es que ya lo dice el autor: los mercados son los padres.


6 comentarios:

  1. Ya sabía yo que te gustaría. Y de paso, haces la reseña, que está muy bien. Me alegro.

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  2. Gracias por dejármelo, Carmen, y gracias por comentar porque si no este post se queda a cero... Y a mí me parecía que me había quedado resultón...

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  3. Te ha quedado muy bien, sí. ¡Llorón! ;P

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  4. Bueno, yo no pido que comente quien no quiera, solo digo que un post sin comentarios es como un jardín sin flor... XD

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  5. Este post te ha quedado muy bien.
    También lo he leído recientemente y también me parece una lectura muy recomendable; una explicación a la crisis dada "desde dentro" y que suena diferente: didáctica, concreta, práctica y sencilla.
    Cierto que la segunda parte del libro sobre estrategias de inversión requiere de algún conocimiento financiero, pero no excesivo. Si te interesa el tema hay un libro de un profesor de Deusto, “Las decisiones financieras en la práctica” de Fernando Gómez-Bezares, en Descleé, que es muy muy didáctico y comprensible.
    Enhorabuena por el post.

    P.d. Yo también he pasado cierto periodo de sequía lectora (por saturación tal vez) y este verano me he desatascado con: MAS AFUERA de Jonathan Franzen y con UNA SÚPLICA PARA EROS de Siri Hustvedt. Me han gustado bastante los dos. Ahora estoy con “El Silencio del héroe” de Gay Talese y aunque no me está gustando tanto es una lectura también recomendable.


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  6. Gracias, anónimo, por tu comentario. Yo me hice un lío con tantas siglas y conceptos económicos o financieros. Me apunto el libro que comentas porque tendré que ir a algo más básico.

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