En paz

El otro día Luis Alberto de Cuenca leyó este poema de Amando Nervo al final del programa de Cowboys de medianoche y me gustó mucho. Espero que a vosotros también:

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

4 comentarios:

  1. Amado Nervo ha tenido muchos detractores. Se le considera -en ambientes supuestamente de alto nivel intelectual- un poeta menor.
    Solo por este poema debería ser considerado un grande.

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  2. Yo no soy muy de poesía, creo que ya lo he dicho más veces, tengo la sensibilidad de una patata...pero me ha gustado mucho.

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  3. Pues me alegra que os haya gustado. Me parece un poema muy bueno.

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