Plácido

Pues eso, plácido es mi estado de ánimo en este momento mientras escribo estas líneas. Feliz. He esperado un poco para escribir mis impresiones después del recital del jueves para que no me saliera algo demasiado emocionado.

Puedo decir que he escuchado en directo a Plácido Domingo en el Teatro Real. Y para mí fue algo mágico. No está en su mejor momento, eso es indudable. Desde el punto de vista de voz tuvo algunos pequeños gallos y alguna nota fuera de tono. Sobre todo en la primera parte que era de arias de óperas con temas españoles: Don Govanni, Ernani, Don Carlo, Carmen y el Trovador. No sé si por ser el principio o por que está mayor se le notó un poco forzado, aunque eso no quitó que yo aplaudiera a rabiar y que estuviera encantado de estar ahí. Plácido es un mito y a un mito no se le juzga igual que a otra persona.

El repertorio estaba hecho para dejar que descansara. Así se intercalaban las arias con piezas de orquesta y con las arias de la soprano, que no me acuerdo como se llamaba, y que me pareció bastante buena. Hubo pocos duetos, pero los que hubo estuvieron bastante bien.

Y sobre todo en la segunda parte que estuvo enteramente dedicada a la zarzuela. A mí la zarzuela me gusta mucho. Es un vínculo emocional traspasado de padre a hijo. Mi padre nos 'torturaba' en el coche con cintas que grababa con fragmentos de zarzuela, los más famosos. Ya he contado que pasaba lo mismo con María Dolores Pradera. Y con el tiempo, esa música que no queríamos oir se ha convertido en algunas de mis preferidas.

Así que por una parte creo que Plácido se sintió más cómodo con la zarzuela y además yo me sentía más identificado con lo que cantaba. Esa fue la parte más emocionante además de los bises; que fueron bastantes, cinco o seis. Por lo que el concierto terminó a las once menos cuarto. Casi tres horas, dos y pico quitando el intermedio. Yo salí encantado.

Es cierto que ha recibido malas críticas (como esta), pero creo que ir a ver a Plácido es algo que es emocionante. Al menos para mí. No lo había visto en DVDs actuando en óperas y, si puedo, me gustaría verlo en una ópera en directo antes de que sea demasiado tarde, pero tampoco me voy de vacío, ya he cumplido uno de mis sueños y tiene un final feliz. Soy feliz mientras escribo esto recordando esa noche y fui feliz, muy feliz, mientras lo escuchaba.

Y eso es muy especial.

6 comentarios:

  1. La soprano se llama Ana María Martínez.

    Yo me lo pasé sensacional, sobre todo en la parte de la zarzuela. Lo bueno de no ser muy entendida es que lo disfrutas todo más a lo loco...aunque luego he escuchado en casa las mismas canciones pero cantadas hace 20 años y sí se nota la diferencia. Pero me da igual. Qué voz, qué presencia y qué todo. Y qué bonito que en tu ciudad te quieran.

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  2. Claro que sí, Bichejo. Fue muy bonito y emocionante.

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  3. Pues claro que no canta como cuando tenía 40 años... ni yo brinco como cuando tenía 20, ¡no te jode! Lo que hace este señor con 73 (SETENTA Y TRES) años es la leche, y algo al alcance de muy poquitos en la historia de su gremio.

    Tienes mucha razón con lo de "el mito". Lo de esa noche no era asistir a un recital, era vivir una experiencia. ¡Y menuda experiencia!

    Respecto a la ópera, te recuerdo este post sólo para darte envidia sana (jejeje):
    http://www.bichejo.com/2014/04/cuando-la-opera-es-un-autentico-regalo.html

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  4. La crítica dijo que la admiración del público suplió las deficiencias de su actuación.
    Estoy recordando que creo que le vi en el auditorio de Madrid cantando zarzuela...y se me había olvidado , voy a ver ....

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  5. Bueno, pues blogger sigue comiéndose los comentarios. Frito me tiene!

    Decía, N, que yo estuve entregado desde el primer momento y que fue un recital fantástico, aunque ya se le nota en retirada. Quizás tuvo algo de eso. En mi caso es posible que sea la única vez que lo he visto en directo. Yo espero que no. Y yo salí de ahí levitando. Fue fantástico.

    Pseudosocióloga, seguramente así fue. Fue un concierto lleno de emoción. A mí la zarzuela me encanta.

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  6. Mi padre me ponía casettes en el coche con canciones del Cabrero ("pa' que la tieeeeerra te déééééé, tienes que daaaarle primeeeeeeroooo!!!") y como homenaje esta noche voy a a verlo en directo en los jardines de Sabatini. Espero que no se desplome el escenario.

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