Nuestro viaje a Londres, y las mías



Siempre me ha gustado Londres. Supongo que desde la primera vez que vi ‘My fair lady’, lo cual sucedió muchos años antes de descubrir mi fascinación por Audrey. O tal vez porque a mi padre le gusta mucho también. O porque la primera vez que me sentí mayor fue el año que mis abuelos decidieron llevarnos de viaje a las dos primas mayores. Precisamente a Londres.

Esta era mi cuarta visita y ha confirmado mis expectativas. Tenía mis dudas de si ese gustarme Londres que decía arriba en realidad se debía más a las películas y mis recuerdos sentimentales que a la ciudad en sí misma. Pues no. Sigo pensando que Londres me gusta más que París. Sí, París es grandiosa, chic, elegante… todo eso y mucho más. Pero a mí me resulta más fría y distante, qué le vamos a hacer. Me veo viviendo en Londres y sin embargo me cuesta imaginarme una vida cotidiana para mí en París. Aunque supongo que pensar que viviría en barrios y casas como las de ‘Cuatro bodas y un funeral’, ‘Notting Hill’ o ‘Love Actually’ no es muy realista. Supongo que con mi sueldo sería más aproximado el cuchitril que abandona Eliza cuando se va a vivir a casa del Profesor Higgins.

ND ya os ha contado muchas cosas: el British, la otra British (library) y sus mapas congelados, las librerías, las compras… Intentaré no repetir.

Estuvimos en Covent Garden. A mí me hacía ilusión una foto en la columnata de la Ópera, cual Eliza ‘cómprele unas flores a esta probe chica’ así que allá nos fuimos paseando desde el British. Pero no hay foto. Está todo convertido en un gran centro comercial (tanto Covent Garden como la columnata) y así pierde su gracia.

Estuvimos en Westminster que, por si no lo sabéis, alberga la puerta más antigua del Reino Unido. Os imaginaréis algo grandioso y digno de muestra. Pues no. Es una puerta corriente y moliente, más bien pequeña y que ya no cabe en el marco. Pero allí la tienen con cartelito, cinta para que no te acerques demasiado y pista propia en la audio guía. Con un par.

Estuvimos en la Torre. Supongo que sabréis que la Torre guarda las joyas de la Corona. ¡Virgen Santa, qué pedruscos! Eso sí, para que no pegues la nariz al cristal hay pasillos rodantes a ambos lados de la vitrina.

Vimos el Puente de la Torre desde argentino estupendo al anochecer y tuvo la deferencia de abrirse y cerrase al paso de un barco mientras disfrutábamos de suculentos manjares. ¡Qué ceviches, qué carne tan sabrosa y tan tierna!

Estuvimos en un musical, ‘Wicked’. Interesante argumento, bonitas canciones, buenas interpretaciones, grandes voces, vestuario, montaje y decorados espectaculares. Pero no emociona. Todavía nos acordamos de ‘El rey león’ que vimos en Nueva York y ‘West Side Story’ que vimos en Madrid, ambas el año pasado. ‘Wicked’ no está a su altura en emoción ni en canciones. Lo disfrutamos mucho pero le falta algo.

Estuvimos también en la National Gallery. El problema es que llegué agotada. Así estaba yo, al borde de las lágrimas de puro agotamiento, cuando me senté a descansar. Decidí escribir las cosas del día en mi cuadernillo para aprovechar el rato. Cuando levanté la cabeza, ya algo recompuesta, descubrí que estaba sentada frente a dos fascinantes marinas de Turner con una luz de atardecer preciosa. Como bien dice Juanjo, el Prado le da sopas con honda a la National Gallery. Pero oye, aquí también tienen sus cositas.

Y habiendo estado muy bien los museos, monumentos, librerías… a mí lo que más me ha gustado es pasear por sus calles. Tenemos grandes pendientes como Notting Hill y los parques. Los que nos recomendó Di y Hyde Park, que sólo lo vimos por fuera. Pero también los que nos dejaron con las ganas porque eran privados (eran gardens entonces ¿no?). Aunque me temo que esos también nos estarán vedados en próximas visitas.

Me ha encantado callejear. Últimamente me pasa mucho. Me cansan los museos grandes y los monumentos pero me encanta ver las calles, imaginarme cómo se vivirá allí o descubrir detrás del arco de una fachada corrientucha una placita llena de flores. Por ejemplo, paseando cerca del Albert Hall pensaba que una de esas calles podía ser perfectamente aquélla en la que Freddy cantaba ‘The street where you live’. O yendo por Mayfair, con sus casas imponentes, me preguntaba dónde hará la compra la gente que vive allí. (Lo sé, lo sé, la gente que vive allí no necesita pensar en esas cosas, alguien las piensa por ellos). Y en Chelsea, me imaginaba lo bien que se debe de pasar una tarde como aquélla tirado en el césped de uno de esos maravillosamente cuidados jardines privados.

También hemos hecho grandes descubrimientos. Gracias a mi asalto a la sección lencera de Marks & Spencer (lo sé, cero glamour, qué más quisiera yo que decir que asalté Harvey Nichols) ahora sabemos que la pechuga inglesa puede llegar a requerir artefactos que ND o yo podríamos usar de sombrero. Nosotros, que nunca encontramos talla de gorra, boina, barretina o Panamá. Siendo A la más pequeña, en España es difícil encontrar una talla C de copa. Esto lo explicó brillantemente Molinos hace un tiempo. Pues allí tenían hasta GG. No es para hacer risas, lo había.

Voy a ir dejándoos que esto más que un post parece una fachada victoriana. Por los ladrillos digo. Entraré en los detalles cuando por fin me decida a pasar las notas de mi moleskine (me moría por decir esto) a un cuaderno de viaje en condiciones con sus fotos, sus entradas a los museos y sus billetes de metro. Pero no me haré ilusiones. Ahora mismo Londres comparte espacio con Nueva York, que en septiembre hará un año lleva que esperando su transformación / traducción. Pueden pasar muchos años y muchos viajes hasta que el cuaderno cobre vida.

Gracias a Di, Juanjo y Diego por las recomendaciones. También a Enric González (y a Molinos que nos habló de él aunque en su vertiente neoyorquina) que jamás leerá esto, supongo.

6 comentarios:

  1. Leyéndote me parece haber estado en otra ciudad distinta. A mí Londres me pareció tremendamente fría (también fue literalmente fría)y nunca llegó a enamorarme. Y no debe ser cuestión de la ciudad en sí, debe ser cuestión de la gente, no caso yo con los ingleses. Lo mismo me pasa con Alemania y un poco con Francia. Sin embargo me encuentro como pez en el agua en Italia, México y Turquía, hasta en lo más recóndito y profundo :)

    Por cierto, qué mania tenéis con la dichosa Eliza, por mucho que me gusta Audrey no me gusta eliza, no. Tendrá que ver con un deseo oculto, o no, de sentirse rebelde y divina a la vez.

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  2. A mí no me gusta Eliza en particular más bien toda la peli en general. Soy un poco corta, no entiendo lo de sentirse rebelde y divina a la vez.

    También puede tener que ver que yo en tres de mis cuatro visitas he tenido un tiempo espectacular. Y la otra fue la más corta de todas y en la peor compañía.

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  4. Anijol, a mi me gusta descrubir las ciudades como a ti: callejeando. Me gusta mas hacer fotos a una esquina colorista donde espera alguien despistado q hartarme de museos o puntos del turista. Pero claro q en primeras visitas hay q hacer los puntos del turista. Pero en Londres hay tanto donde callejear...

    M&S y su lenceria e sun clasico, asi q no te sientas mal. El Pedalista, q es asiduo de esa seccion, me vino hace timepo diciendo "q mal, no tienen ya genero". Y entonces bajaron las acciones de M&S un monton. Ahora ya se recuperaron, por lo menos la ropa interior vuelve a ser la de antes... Tb tienen un magnifico supermercado, espero q lo descubrieseis.

    Sobre el eterno Londres-Paris, para gustos. Depende en gran parte de q uno tenga una cultura anglofila o francofila. A mi me gusta mucho Paris tb, pero he leido mucho mas en ingles. Y en cuanto al caracter del personal, no se puede comparar. Quien dice q el ingles es "frio" habla del estereotipo, pero no ha vivido aqui o los conoce. Es cierto q la gente de Londres es mas antipatica (como pasa en todas las grandes ciudades, hay prisa, se va alo suyo), pero els entido del humor ingles-pervasivo en distintas clases sociales y ambientes-da, como siempre digo, mil vueltas a cualquier continental. Se puede se rmuy divertido sin estar dando palmas todo el dia. Es mas, yo lo prefiero q a los q se rien de sus propias gracias.

    Hoy esta nublado, pero maniana sale el sol...

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  5. BUenas...ya estoy aqui.
    Gracias por mencionarme..el post se llama Melones y fresas..creo que es de febrero...Y sobre Enric Gonzalez y sus libros...no dejes de leer Historias de Roma.

    A mi me flipa Berlín..
    Me alegro que lo pasaraís bien.

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  6. Qué alivio, siguies por aquí. Mi mente centrifugator ya empezaba a imaginarse combinaciones trágicas.

    Voy a enlazarte bien.

    A Berlín le tengo muchas ganas. Lo anduvimos mirando para el puente pero estaba prohibitivo.

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