Entre copas

Normalmente vengo oyendo la radio, con las noticias digeridas y dirigidas por el opinante de turno. Esta mañana se ha puesto solo el disco con el que me devolvió ND el coche y no lo he quitado. Ya me dio muy buen rollo ayer por la tarde y esta mañana igual. También un poco de nostalgia recordando los tiempos en los que descubrí y más disfrute a Loquillo. Escuchando ‘Un hombre puede llorar’ o ‘¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?’ (es un disco en directo con amiguetes) me he acordado de cuando hace poco menos de (¡Dios!) veinte años empezaba a salir.

Así que Di, recojo el guante, y voy a hacer unos (mis) ‘Bares, qué lugares' tal como sugeriste el otro día. Aunque lo voy a retorcer un poco. El guante, digo. Porque supongo que la mayoría de ellos ya no existen, al menos no como eran entonces, y tampoco sirven como plan recomendable para la gente de edad provecta en que nos estamos convirtiendo.

Por ejemplo, por mucho que os llueva en alguna visita a Santander, no creo que os dé por ir a beber claro con limón a ‘La Helmántica’ mientras jugáis al quinito, al duro o a cualquier otro de esos juegos cuyo propósito no era otro que emborrachar al de enfrente. El atractivo de aquel bar consistía en que, además de los precios baratos, su puerta daba a un aparcamiento medio privado donde nos podíamos sentar en el suelo. Algunas empezaban a fumar, nos contábamos todas aquellas cosas de vida o muerte a los quince, nos llorábamos porque fulanito ni nos miraba... Y, sobre todo, nos dedicábamos al fiche. (Véase la perfecta definición de Molinos al respecto).

Después de aquello solíamos ir a ‘La liga’ a jugar al futbolín. Bueno, más bien a seguir fichando (y bebiendo) y ver cómo jugaban otros. En la puerta de ese bar, con diecisiete abriles, dejé al que fue mi novio. Aunque él ya me había dejado a mí mucho antes, la verdad, y tuvimos varias recaídas bastante ridículas. Recuerdo que después canté boleros a voz en grito con mis amigas, haciéndome la fuerte pero pensando por dentro que jamás, nunca, nadie más iba a quererme y que, como Cecilia, ‘meeee quedaré solteraaaaaa, aunque yo no quieraaaa’. Pero esa es otra historia.

En la ruta entraban también ‘La pirula’ y otro que había enfrente y que no recuerdo cómo se llamaba donde se tomaba Cointreau con mosto.

Otras veces íbamos a tomar un pincho de tortilla al ‘Peter Pan’, patatas a ‘La rana verde’ (éste sigue siendo recomendable aunque la decoración es horrorosa) y a beber un brebaje indefinido al que llamaban ribeiro en el ‘Centro Gallego’.

Después solíamos ir a otro tipo de bares, entre el pub y la discoteca, a bailar y apestarnos de humo. Recuerdo los sitios exactos en los que estaban aunque, qué horror de memoria, no consigo dar con los nombres de muchos. La última vez que pasé por delante de uno de ellos se llamaba ‘Indian’, otro puede ser que se llamara ‘Japan’. También íbamos al 'Nuvolari' y a uno que había al lado. De este último el nombre no me viene ni por aproximación.

La verdad es que en casi ninguno de esos bares ponían a Loquillo. Como mucho ‘Cadillac Solitario’. Allí bailábamos como locas ‘Sabor de amor’, ‘Pasión’ (sí, lo sé, Modestia Aparte es terrible pero nos encantaba), ‘Ritmo de la noche’, ‘Mil campanas’, ‘Escuela de calor’… Pero para mí es todo de aquella época. Cuando nos creíamos tan mayores.

Y además todo eso lo hacíamos antes de las diez de la noche, que era cuando me tocaba coger el autobús de vuelta a casa siempre pensando en lo injusta que era la vida y que me perdía la mejor media hora de toooda la ‘noche’.

Cuando, por fin, pude salir de verdad por la noche ya vivía en Madrid. En las vacaciones en Santander se solía acabar subiendo el Río de la Pila. Es una cuesta muy pindia (palabro santanderino) llena de bares de copas. Cuanto más tarde se te hacía más arriba llegabas. Casi siempre se acababa en ‘La finca’. Pero a nosotras nos gustaba quedarnos en uno en el que ponían mucha música española. Por supuesto tampoco recuerdo el nombre.

Será el alcohol que hace estragos en mi memoria. Aunque la verdad es que nunca he bebido mucho. Ni siquiera entonces. Jamás tuvieron que darme café con sal, ni tónica, ni hacerme vomitar, ni llegué a casa intentando disimular un estado a todas luces lamentable. No, yo me reservé para ND que es el que ha vivido mis dos únicas borracheras espectaculares (en las que tuvieron que llevarme a casa).

Pero lo de Madrid lo dejaré para otros ‘Bares, qué lugares’. Eso sí, prometo las mismas imprecisiones y falta de rigor que aquí. ¡Ah! y la narración de mi otra borrachera bastante lamentable, que la acabo de recordar.

Lo último que he oído antes de bajarme del coche ha sido ‘Carne para Linda’ que es una gamberrada de canción que siempre me gustó y que cantábamos además, guitarra en ristre, en los ratos de ocio durante nuestras reuniones pías con las teretes (léase ‘miembras’ de la Institución Teresiana a la que debo parte de mi educación más elemental).




(Espero que sea esta porque desde donde escribo no lo puedo comprobar).

25 comentarios:

  1. A la espera de que hables sobre Madrid, me siento encantado con la cristalería armamentística que va de ilustración.

    Confieso que divido los bares (y las casas particulares) en dos grupos: los que tienen vasos old fashioned y los que no lo tienen.

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  2. Pues a mi el gin tonic me gusta en balón.

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  3. En nuestra casa todos los vasos son old fashioned (léase arcoroc y vasos de nocilla) y luego una serie de vasos heterodoxos recogidos por diversas partes.

    Yo me tomo los gintónics en casa en vaso de pinta murphy's

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  4. Claro, Annie, yo es que tomo whisky, el gintoísmo es otra cosa.

    ND se está tirando el moco, ¿no Annie? Si no, no creo que aguantaras a un tipo que le da lo mismo cualquier recipiente. Me pone un whisky en un vaso de nocilla y me lo bebo disfrutando de la conversación (en peores plazas coperas he toreao que en cristalería de marcas de otra cosa)... ¡pero presumir de ello es una infamia!

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  5. Era una gracia, decía lo de old fashined porque son bastante viejos. De hecho en casa no creo que tengamos botella de whisky... no se puede estar en todo.

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  6. Es tal cual. Ahora para el whisky tenemos unos vasos que compré una vez monísimos que te harían un apaño, creo.

    Yo soy esteta, sí, pero sin perder el norte. Que lo primero es lo primero y a ND le aguanto los vasos de nocilla (que creo que además los heredamos de mi casa de soltera) y lo que sea. En ese orden de cosas.

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  7. Anniehall es demasiado buena y no ha hablado del vaso de plástico con el que bebo agua...

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  8. Es que ese vaso es mejor ni nombrarlo. Al menos el de nocilla tiene cierto aire nostálgico.

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  9. Ah!! creo que de aquí en adelante, gracias NáN, me voy a autodenominar gintoínita.

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  10. Anniehall que bueno tu post porque me ha echo pensar casi inconscientemente por los lugares donde yo me tome mis primeros tragos con amigos y amores allá por la ultima década del siglo anterior en mi caso El Olimpo era la discoteca de moda y el Fragabos un genial pub. La verdad es que las anécdotas son todas geniales. La más fresca es cuando la policía me pidió mi DNI y yo con 17 terminé en la comisaria. Mi enamorado (con 18 entonces con DNI)no se que hizo para sacarme sin la necesidad de llamar a mis padres. ¡Que horror! eramos buenos chicos ojo pero ya vez.

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  11. Creo que es necesario explicar el largo camino comprendido entre el mosto con Cointreau y el Gin Citadelle con Fever Tree y cardamomo en vaso de balón...

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  12. Cada cosa a su tiempo, querida Amanita.

    Patito, me alegro de que te haya gustado.

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  13. Tienes razón, Amanita, porque ese cointreau con mosto tiene delito...

    Yo una vez tomé cointreau con piña y otra ron con batido de vainilla.

    Y no puedo ni siquiera pensar en los 'cerebritos' sin que mis estómago se contraiga

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  14. Gracias ANI, por coger el guante. Me parece muy útil la entrada porque quién te dice q nuestra compañía aérea favorita no nos desvía cualquier día por Santander... nos tomamos algo, alquilamos coche y, vía Salamanca nos personamos en Vetusta a cenar.

    Jo, el NAN es un hombre: bebe guiski! Hoy precisamnete en uan comida con amigos hablábamos de lo q yo califico como "la moda del gintonic" y ellos q no, q no es moda, q es cosa d elos treintaitantos. Yo ya he dicho alguna vez q no me gusta así q soy uncool también en ese tema.

    Muxus

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  15. Ah, y mis suegros mandan saludos a la familia anijol ...:)

    (no es terrible lo mío q no puedo ya ni sobrarme en los comentarios en blogs ajenos?)

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  16. Pues gracias y salúdalos de nuestra parte. Es de agradecer que lean nuestras tonterías.

    Besos.

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  17. Qué majos tus suegros. Yo también les saludo. Y ya puestos les animo a que salgan del economato. Creense una identidad y unánse a las tertulias.

    Y tú Di, sóbrate, no me creo que te cortes tú por eso.

    Sobre la utilidad del post... ya he dicho que muchos ya no existen o han cambiado de nombre y son poco recomendables. Aunque no sigas la moda gintonic (estoy contigo es una moda pero bendita sea esta moda) seguro que tampoco la del garrafón. Y en esos bares primeras marcas no había.

    El único que sigue ahí es La Rana Verde. Y sus patatas siguen siendo estupendas.

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  18. Joder lei lo de los jueguecitos para emborracharse y los mejunjes y pensaba que escribía ND, a ti te hacía más así como osea en fin. Tirando a Di joven vamos...

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  19. ¿A que no conoceis a nadie que beba "licor 43" con lima?.
    Yo en Santander me pasa lo mismo, se ir, pero ni idea de cómo se llaman.

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  20. Pues a mí una vez me dieron un chupito que creo que era de licor 43 con lima y sabía a los caramelos de cubalibre que tomaba de pequeño.

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  21. A mi me sabe a gominola de coca-cola.Por cierto...lo del vaso de plástico...ya te vale.

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  22. Soy un incomprendido y, tal vez, un gañán, pero el que nace lechón, muere cochino.

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  23. Supongo que podría encuadrárseme en 'así más o sea en fin'. No me gusta, pero lo asumo. Ciertamente es a lo que más me parezco.

    En cualquier caso una cosa no quita la otra. Anda que no he visto yo a tías muuuuucho más 'así o sea en fin' que yo jugando a esas cosas y completamente tajadas. El mundo pijo también se emborracha Gonzalo.

    Licor 43 con batido de vainilla o algo así. Terrible. Me reconforta saber que tú tampoco te acuerdas de los nombres de los bares en Santander. Ayer me gané algún tirón de orejas por eso (y por decir que no era yo muy de tajarme, que solo lo decía para que se viera que yo en realidad era la típica amiga coñazo).

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  24. Ahhhh, así q es "así o sea en fin"? Se lo diré a La Hermana Mala q se pasó todo un día sólo diciendo "o sea" y "tía" (tened en cuenta q en los blogs tenéis una labor social de ponerme al día con las últimas tendencias linguísticas).

    Mi suegra entraba al principio de nuestro blog. Nos metimos unos cuantos en una de esas discusiones a la yugular en las q hay mucha vehemencia, pero luego al día siguiente todos tan contentos, y creo q se asustó... Y tienes razón, q creo q no me corto mucho por epnsar q están leyendo... ;)

    muxus

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  25. Dí, cierto, soy un hombre. Bajito; pero un hombre.

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