Hoy vamos a ver a Els Joglars

Estamos de nuevo sin hijos. Esta vez se han quedado con mis padres en Ávila así que hemos decidido continuar la estela cultural iniciada hace dos semanas y hemos decidido irnos esta noche al teatro a ver El Nacional de Els Joglars. Con los niños es difícil conseguir cuadrarlo todo para poder ir a algún espectáculo o a cenar por la noche.

Yo soy muy fan de Els Joglars. Creo que la cosa me viene de familia porque a mis padres también les gustan mucho y me han llevado varias veces a verlos. De hecho creo, aunque es Anniehall la que tiene que confirmarlo, que cuando mis padres conocieron a Anniehall fue una vez que nos invitaron a ver una obra de Els Joglars. Creo que era Ubú President, pero no me acuerdo muy bien. Seguro que ella se acuerda mejor. Mis padres me contaban cómo una vez fueron a Ávila a representar Teledeum y hubo convocatorias para rezar mientras se representaba la obra. Así que mientras ellos la veían, tenían a toda la beatería rezando contra tamaña blasfemia. Yo esa obra no la he visto, así que no puedo opinar sobre su irreverencia, pero supongo que visto ahora nos daría risa, o a lo mejor no...

También me acuerdo siendo chavales como mi hermano y yo grabábamos 'Ya semos europeos' y nos lo vimos muchísimas veces en vídeo.

Boadella me cae bien, me parece que tiene muchísimo sentido del humor. A lo largo de su vida (ahora están celebrando los 50 años de la compañía) se ha reído de todo, lo que le ha hecho ganarse enemigos en todas partes, pero tampoco parece que le moleste mucho. Ha conseguido seguir con su compañía, que es privada, todos estos años, así que supongo que será porque a la gente le gusta lo que hace.

Recuerdo La increíble historia del Dr. Floyd y Mr. Pla que me gustó muchísimo aunque también otras que nos dejaron que ni fu ni fa como por ejemplo la de la torna de la torna.

Últimamente hemos visto la Cena que también es divertida y Omena-G que nos gustó algo menos. Estas las vimos en los Teatros del Canal que son el despropósito máximo. Una atentado contra el espectador. Tiene las butacas más incómodas que puedan, no solo imaginarse, sino hacerse porque ahí están para torturar a los espectadores. Son solo comparables a las del Teatro Pavón en incomodidad. No sé el porcentaje que sobre una obra como los teatros del canal puedan ser las sillas, pero supongo que será algo ínfimo. Podían haberse rascado un poco el bolsillo, la verdad... ahora nos lo rascamos todos en esos potros de tortura.

En fin, que espero que esta noche pasemos un buen rato. Es en el teatro Nuevo Alcalá. Por lo menos saldremos un poco a que nos de el aire nocturno madrileño, lo que ya de por sí es una novedad.

5 comentarios:

  1. A mí también me molan Els Joglars, aunque todo lo que he visto ha sido por televisión o en vídeos (joer, qué época, vídeos). Que lo disfrutéis ;).

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  2. Sí, nosotros tenemos en casa el vídeo para llevarlo al punto limpio porque ya no lo usamos para nada.

    El vídeo y las cassettes quedarán para nuestros hijos como cuando yo oía hablar a mis padres de perras gordas y perras chicas...

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  3. Pues este domingo venía una crítica en El País, y no lo ponían muy bien. Claramente decían que como ahora Boadella cobra de la Comunidad de Madrid (a través precisamente de los Teatros del Canal), pues como que ya no mola. En fin el politequeo de costumbre. Ya comentarás si os gusta porque yo también quería ir a verlo.
    Con respecto a los teatros, si es incomodo (entiendo que te refieres a la sala verde) no es precisamente por falta de recursos, pues se gastaron lo que no está en los escritos. http://www.elpais.com/articulo/espana/Esperanza/Aguirre/despide/Juan/Navarro/Baldeweg/proyecto/Teatro/Canal/elpepuesp/20071020elpepunac_1/Tes
    Con respecto a la sala verde la publicidad dice que “se trata de una sala configurable o polivalente, en la que el aforo puede variar según las necesidades de la obra: en una disposición clásica la sala tiene un aforo de 440 butacas, con público en los laterales del escenario cuenta con 605 plazas y si los espectadores rodean el escenario por las cuatro bandas se puede llegar a su aforo máximo de 777 localidades”. En la práctica si mides más de 1,30 tus rodillas darán en la cabeza del de la fila de adelante, y a no ser que calces un nº 30 no sabrás donde meter los pies.
    Las butacas de la Sala Roja si son cómodas a la par que bonitas, pero es que creo que costaron un dineral. Son diseño del arquitecto, con asiento de piel y respaldo transpirable, es decir el típico derroche de dinero público.

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  4. Puede ser Hermano E, pero me temo que también en el país hay mucho de como ahora se meten también con nosotros pues nos parece peor que antes.

    Sí, yo recuerdo también lo de los derroches de los teatros del canal y en particular las butacas. Creo que la sala era la roja y las recuerdo infames.

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  5. Pues la verdad, Hermano Electrón, es que no sé que sala era en la que hemos estado, pero las butacas eran incomodísimas. Ya te diremos qué tal está por si te animas...

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