El lavavajillas, ese gran desconocido (ampliado)

Hacía tiempo que no me dedicaba a la serie que tantos triunfos me ha dado como el apresto, ese gran desconocido o el pasaplatos, ese gran desconocido entre otros. Hoy le llega el turno al lavavajillas.

No me malinterpretéis, yo sé lo que es un lavavajillas. Básicamente es un aparato que encargaste en tu lista de bodas y que alguien te pone en tu casa y está allí lavando y lavando hasta que un día decide no lavar más. Dice hasta aquí hemos llegado o, más propiamente, hasta aquí hemos lavado. Si, además, ese mismo día el fregadero decide lo mismo y decide que ya está bien de agarrarse a la encimera se te presenta un problema bastante peliagudo. ¿Casualidad? Puede ser. De hecho somos nosotros, nuestro cerebro el que intenta buscarle causas a todo. Está hecho así, así que el azar o la aleatoriedad no le sientan muy bien e intenta asignarles causas y si no lo consigue, siente que algo extraño ha pasado.

El caso es que intenté ver si todos esos años de estudios y que me capacitan para tener el título de instalador electricista podían servir para algo. Desmonté el lavavajillas y vi una quemazón en el asa de apertura. Quité el asa y los cables accesorios y el lavavajillas pareció resucitar. Henchido de orgullo me llevé la pieza al trabajo para que el comité de expertos validara mi opinión y allí me dijeron que el asa funcionaba bien. Volví a poner el asa en su sitio y parecía que el chisme funcionaba de nuevo... pero era un espejismo. A los pocos minutos daba un error referido a que el filtro estaba obstruido o que la manguera de desagüe estaba pillada. Desmonté la manguera, miré el filtro y todo estaba perfectamente y desaguaba sin ningún impedimento. Allí ya me rendí. Llamé al servicio técnico que vino a las pocas horas de haber avisado para decirme que el problema era que se había quemado la tarjeta electrónica y que eso se traducía en una reparación de unos 300€.

Muy honradamente, en vez de decirme que merecía la pena arreglarlo, me dijo que mejor me comprara otro. Tampoco es que fuera muy viejo, pero ya tenía 7 años, así que decidimos que era mejor cambiarlo. Anniehall dijo que esa marca le gustaba mucho y que compráramos otro. Yo no lo tenía muy claro, porque a fin de cuentas se nos había roto, pero quién manda (o sugiere), manda (o manda). Así que me dediqué a buscar otro lavavajillas LG. Afortunadamente LG tiene en este momento solo dos modelos y uno de ellos descatalogado. El problema se reducía a encontrar la tienda más barata.

Y de aquí surgió otro problema. El caso es que entre una tienda en internet y unos famosos grandes almacenes (aquí no hacemos publicidad ni antipublicidad...) había una diferencia de 330€ en el modelo. Eso en sí no es un problema, el problema es que en un caso me lo traían a casa, me lo instalaban y se llevaban el viejo y en el otro solo me lo traían. Al ser la diferencia tan abultadísima y no encontrar otra tienda 'física' que compitiera en precio, lo compré por internet y en tres días lo tenía en casa.

Desmontar el viejo no fue muy complicado salvo conseguir desenroscar la toma de agua que estaba bastante dura y era muy grande para mi llave inglesa o mis alicates, pero al final lo conseguí. Ese fue el principio de la odisea. Gracias a que mi suegro estaba en casa y me ayudó pudimos llevarlo hasta el coche y meterlo en el maletero. Entró muy justito, pero entró. Yo me había hecho una especie de patinete copiado de los que hacen mudanzas y fue muy útil salvo en la alfombra de pelo de la entrada, que ahí se atascaba de mala manera. Además el cruzar una calle de tres carriles sin paso de cebra supuso también un cierto reto. Una vez dentro del coche me dirigí al punto limpio esperando que allí hubiera algún empleado que me ayudara a descargarlo, pero debía ser la hora de la merienda porque allí no había nadie. Así que me tocó descargarlo a mí solito. Lo conseguí y he de reconocer que sentí cierto gusto al empujarlo desde las alturas al contenedor de 'línea blanca' y ver cómo caía.

Bueno, hasta ahí la mitad de la historia. Ahora había que montar el nuevo. En sí no era algo muy problemático, pero añadida mi torpeza innata sí que hubo algunos momentos de tensión, como cuando apreté la argolla del desagüe para darme cuenta de que me había dejado una parte fuera o como cuando metí la parte en el tubo y me dí cuanta después de apretar la argolla que tenía que estar de la argolla hacia arriba. En total apreté y aflojé la argolla tres veces...

Después de eso solo quedó el problema de que estaba algo inclinado, pero ya lo he solucionado esta mañana. Sí, me he levantado prontito...

En fin, ya tenemos instalado un lavavajillas del siglo XXI que echa vapor y que es capaz de conectarse por teléfono con el servicio técnico y contarles qué es lo que le pasa. He tenido que ajustar la dureza del agua y poner un burlete que traía DENTRO del lavavajillas para ponerlo FUERA... gracias, LG!

Ahora ya solo queda que nos dure más que el otro y que lave bien...

Por último una foto de mi obra... aunque antes de nivelarlo. Ahora no me apetece hacer otra y descargarla al ordenador... estoy cansado!


Así que ahora que sabéis que puedo cambiar lavavajillas, olvidadlo y no me llaméis cuando tengáis que cambiarlo!

AMPLIACIÓN:

Puede que no me creáis, pero el lavavajillas viene con un CD. Sí, estos coreanos son así... Bueno, viene un CD con instrucciones y vídeos, lo normal (dentro de lo extraño que es que un lavavajillas traiga un CD, pero me voy por las ramas. También trae salvapantallas y fondos de escritorios de lavavajillas! Esto ya es de estar un poquito enfermo. Ya el traerlo da cuqui, pero quién se pone un salvapantallas de un lavavajillas!

Además da gusto ver que entienden bien lo que es español:

Ohh!! Según sigo viendo la guía creo que no debería haber ampliado el post, sino haber hecho uno propio para la guía. Mirad qué joyita! (pulsad para ampliar)


No voy a ver más porque si no no acabo!!

15 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Aviso, van 3 comentarios destructivos:

    1 ¿No os ha sospechar que la marca sólo tenga 2 modelos, y uno de ellos descatalogado? Esos LG creo que son coreanos: hay que hacer Europa hombre, yo he ido cambiando uno a uno todos los que teníamos desde que vinimos a Madrid, ahora son todos Bosch, que van de fábula (hay que mantener la economía de Alemania, para que se puedan ir a trabajar allí nuestros hijos)


    2 ¿Como es que no te lo han montado los de la tienda? Normalmente mandan alguien que sabe hacerlo.

    3 Uffff, los frontales esos de titanio parecen muy monos de nuevos, pero luego siempre están llenos de dedos.

    ResponderEliminar
  3. Respondo por orden:

    1-No tiene solo dos, para cada modelo hay varios submodelos. El que teníamos lavaba muy bien y Anniehall dijo que compráramos otro igual. Discusión terminada. Respecto a lo de hacer Europa... mejor me callo, por lo mismo no compres Bosch y compra Fagor o Teka...

    2-La tienda de internet te lo manda por SEUR y ahí te las compongas. En tiendas de Madrid lo he visto 200€ más caro que en esta tienda, por lo que por ese ahorro me lo monto yo solito, o lo intento!

    3-Es titanio antihuellas, que es como decir de plástico. No queda ni una huella. Ni siquiera la marca de las pegatinas que traía pegadas.

    ResponderEliminar
  4. En un cuqui sin precedentes, ayer tuvimos que comprar nosotros uno nuevo.

    La diferencia entre los famosos almacenes y la web donde lo comprásteis vosotros: 150 euros. Un dolor, pero dolor pequeño.

    A los de letras no nos queda otra que pagar para que nos lo instalen, lo pongan en marcha y, sobre todo, que se lleven el viejo...esto último no es por ser de letras, es por ser flojos.

    Decir "que lo disfrutéis" es un poco idiota hablando de un lavaplatos...que disfrutéis muchos años de no lavar las cosas a mano.

    ResponderEliminar
  5. Pues sí, es un cuqui bastante curioso.

    Lo de instalarlo siendo de letras o de ciencias no lo veo tan claro. Yo no cogí una llave inglesa o un taladro en toda la carrera. Creo que es más bien inconsciencia, vistos mis resultados con el pasaplatos...

    Pues que vosotros también disfrutéis de muchos años sin lavar a mano! ;-)

    ResponderEliminar
  6. Estoy todavía en shock con lo de la señora que ha invitado a 5 colegas del trabajo porque han ascendido a su marido y ahora necesita un lavavajillas... ni los alemanes!!!
    Ah, y gracias a Hermano E. por apoyarnos a los emigrantes, pero estoy con Desgraciaito, mejor comrpar Teka que podamos volver :)

    ResponderEliminar
  7. Pues ya ves, Eliahh. Aunque no sé yo... los alemanes son mucho de la mujer en casa con los niños...

    Respecto a lo de comprar por ser de un país u otro... al final igual se harán en China los de Bosch que los de Fagor... y si no se hacen allí el 90% de las piezas seguro que sí.

    ResponderEliminar
  8. Bueno...yo del lavavajillas a lo mejor no me ponía salvapantallas, pero de la lavadora, la reina de mi casa...lo mismo sí!!!

    1ª parte http://amorycocinacotidiana.blogspot.com/2011/09/la-cerda-u-oda-la-lavadora.html

    2ª parte http://amorycocinacotidiana.blogspot.com/2011/10/el-helicoptero-u-oda-la-lavadora-ii.html

    ResponderEliminar
  9. Tita, ya había leído tus peripecias con el cambio de lavadora. Desde luego una lavadora es mucho más importante que un lavavajillas.

    La nuestra ya tiene casi 10 años y un par de reparaciones, así que va a haber que sustituirla dentro de poco, me temo...

    ResponderEliminar
  10. Gracias por recordarme que yo aún no tengo lavaplatos y DEBO comprarme uno YA. GRACIAS, GRACIAS...!!!

    ResponderEliminar
  11. El lavavajillas es ese gran olvidado. Parece que no hace nada, y el día que falta anda que no se le echa de menos XD.

    ResponderEliminar
  12. Sí, doctora. El volver a lavar a mano no es que sea el fin del mundo, pero se le parece... ;-)

    ResponderEliminar
  13. Y aún vuelvo: que sepáis que pienso plagiaros el post, que el viernes me trajeron mi súper lavadora-secadora nueva y pensaba dedicarle un post. ¡¡¡Porque es mi niña bonita y ella se lo merece!!! XD.

    ResponderEliminar
  14. Pues adelante, doctora, porque a nuestra lavadora no le quedan muchos años por delante. Siempre conviene tener referencias...

    ResponderEliminar