La vida inmortal de Henrietta Lacks

"We must not see any person as an abstraction. Instead, we must see in every person a universe with its own secrets, with its own treasures, with its own sources of anguish, and with some measure of triumph."
Elie Wiesel

Supongo que a prácticamente ninguno de vosotros os dice nada el nombre de Henrietta Lacks. A mí no me decía nada tampoco hasta hace unos meses cuando el libro que acabo de leer cayó en mis manos. Bueno, eso de caer es pura metáfora, la verdad. El caso es que me hice con él y supe que tenía que leérmelo porque me iba a gustar.

Este libro cuenta tres historias (bueno, cuatro). La de Henrietta Lacks que murió (o algo así) con treinta años de cáncer, la de unas células que le extrajeron de su tumor y la de la familia de Henrietta que termina unida a la escritura del libro.

Lo de que murió o algo así lo digo porque sus células han venido usándose durante sesenta años en todo tipo de ensayos, creación de nuevas vacunas, medicamentos, pruebas nucleares, incluso han mandado sus células al espacio en satélites y en cohetes. Sus células se conocen como HeLa, las iniciales de su nombre y apellido y son unas células muy particulares. Fueron las primeras células humanas inmortales que se mantienen vivas en cultivos fuera del cuerpo humano. No solo eso, según el libro con todas las células HeLa que ha habido se podría cubrir tres veces la superficie de la tierra. Son además, células que se duplican y duplican sin fin. Mientras que las células normales solo pueden dividirse unas 50 veces (límite de Hayflick), estas no tienen límite.

Este libro cuenta un montón de cosas interesantísimas. Todo el desarrollo de la medicina, las cuestiones éticas, los problemas que hubo, cómo se transportaban, cómo estas células "infectaron" prácticamente todos los cultivos del mundo. Las pruebas que se hicieron con o sin consentimiento, la vida azarosa de la familia de Henrietta que nunca vió un duro a pesar de que la industria basada en sus células mueve millones y millones de dólares cada año...

De hecho, durante bastante tiempo ni se sabía el nombre de la donante, que tampoco fue tal porque no dio su consentimiento a que usaran sus células. Hay que situarse en 1951 e imaginarse lo que era ser negro entonces: instalaciones separadas para blancos y negros, aseos diferentes, camas diferentes, incluso puertas diferentes. No existían leyes que obligaran a dar el consentimiento para el uso de los tejidos... en el libro se cuenta que las primeras leyes, o decálogos que abogaban por el consentimiento surgieron en los juicios de Nuremberg, aunque eso se pensaba que era más para los nazis y sus atrocidades que para la ciencia en general. Mientras en USA se hacían experimentos como este y a nadie le parecía mal. De hecho, casi puerta con puerta, en el mismo campus, se estableció la primera fábrica industrial de células que producía HeLa para su uso para la vacuna de la polio.

He conocido leyendo el libro acerca de un javanés que trabajaba en Zaragoza y que fue el primero que descubrió el número de cromosomas humanos. Lo hizo él, pero tuvo que compartir su descubrimiento con su mentor que era un sueco que no tuvo nada que ver en el descubrimiento. Eso me suena familiar...

También se habla sobre la primera empresa que se creó para el cultivo y venta de células y que se hizo en una antigua fábrica de Fritos. Total, entre hacer células y tiras de maíz...

Hay cosas realmente espeluznantes como los ensayos que se hicieron con presos inyectándoles células HeLa (que eran cancerígenas) para ver cómo luchaban sus cuerpos contra ellas o, en otro asunto que no tiene nada que ver con las células, como a muchos enfermos mentales negros les trepanaban el cerebro para drenarles el líquido encefálico para poder sacar bien radiografías del cerebro. El líquido tardaba meses en reponerse en los que los pacientes sufrían dolores inmensos.

Es otro mundo, ciertamente, y se puede ver como hemos progresado. Aunque al final del libro denuncia la falta de legislación sobre muestras de tejidos y la cantidad de ellas que hay almacenadas. Desde que nacemos y nos hacen las pruebas genéticas sobre enfermedades hasta cualquier muestra de sangre o de cirujía. Sobre todas esas muestras y su uso no tenemos (al menos no tienen en USA) los pacientes ningún derecho legal al respecto. Sí se necesita un consentimiento para conseguir tejidos con el fin exclusivo de investigar, pero si esos tejidos han sido empleados con otro fin, pueden ser utilizados con fines de investigación sin más ni más.

También se habla del descubrimiento del mecanismo por el que esas células viven para siempre. Se trata de un compuesto llamado telomerasa que alarga los telómeros que son una especie de tentáculos de los cromosomas que se acortan con cada division celular.

Todo esto y mucho más lo tenéis en el libro.

En fin, que me ha parecido interesantísimo. Lo que menos me ha interesado es la parte en la que cuenta sus entrevistas con los hijos de Henrietta. La mayor parte de esa narración es algo aburrida, pero parece ser que fueron las condiciones que pusieron los hijos para dejarle acceder a los informes médicos y contarle la historia de Henrietta a la autora (Rebecca Skloot).

Un libro de 400 páginas que me he leído durante el fin de semana quiere decir que engancha. He visto que está en español por si os interesa. Yo me lo he leído en inglés y es fácil de leer. Lo que me ha resultado más difícil son los diálogos en jerga de la familia, pero en general no he tenido que mirar el diccionario para casi nada.

No os voy a poner párrafos porque no es un libro dado a ello y además me tocaría traducir y tengo muchas cosas que hacer. Leedlo y me lo agradeceréis o me lo echaréis en cara!

P.D: la foto del post son unas células HeLa teñidas. La he sacado de aquí.


10 comentarios:

  1. Me has inquietando cone sos procedimientos... ¿médicos?. Un libro interesante, habrá que ponerlo en la lista.

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  2. Sinceramente creo que deberías dedicarte a esto profesionalmente :)

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    1. Muy interesante tu review, por cierto, el libro suena cojonudo.

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  3. Es para inquietarse...

    Eliahh, es que esto no da dinero, es por gusto!

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  4. Esto es como alguna de las cosas que comemos, mejor no enterarse de los ingredientes.

    Por cierto soy Hermano E. en pruebas desde Wordpress (en el segundo intento de publicar el comentario)

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  5. Pues lo has publicado... ¿Al final Wordpress? Te arrepentirás... Ahora, que con blogger también te arrepentirías!! xDD

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    1. Todavía estoy en fase de pruebas. He abierto otro en Blogger y estoy comparando cual de los dos va peor. Es casi como ir a votar a las Elecciones Generales, sabes que los dos te van a decepcionar, y al final acabas absteniéndote (espero que con el blog no me ocurra lo mismo).

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  6. Interesante. Doblemente interesante :-)

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  7. Pues si lo quieres doblemente házmelo saber! :-)

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  8. Pues no te digo que no, porque me voy a leer lo que me prestaste antes de tiempo!!

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