Las tormentas

Las tormentas le gustan a mucha gente. Creo que tenemos una predisposición a admirarlas. Puede que sea nuestro cerebro reptiliano o quién sabe. Hay algo hipnótico en ellas. La maravilla ante la fuerza de la naturaleza conjugada con una belleza sublime. Esos paisajes de tarde que se van oscureciendo y tienen una luminosidad intensa a la vez que un cielo cada vez más negro. La fuerza de los colores, la brisa oliendo a humedad y, sobre todo, los rayos y los truenos. Esos latigazos luminosos, esos instantes de asombro, esos ríos de electricidad. Esa belleza que puede ser destructora. El sonido del trueno rotundo y prolongado diciéndonos que no somos más que espectadores dn la naturaleza, que somos totalmente prescindibles, que llovía antes de que existiéramos y que seguirá lloviendo cuando ya no haya rastro del hombre en este mundo ni en otros. Pero, poniéndome filosófico, ¿existiría la belleza si no hubiera nadie que la disfrutara? ¿A la naturaleza le gusta que alguien aprecie sus exhibiciones? Yo creo que sí, de alguna manera extraña. No soy ningún animista ni nada así, pero dentro del caos universal, el encontrar estos chispazos de belleza apabullante no parece casual y si lo es, pues que nos quiten lo bailao (o lo disfrutado).

Esa fuerza del agua cayendo atropelladamente, esas grandes gotas de agua yendo a estrellarse contra la tierra seca. El caos que provoca en las ciudades... aunque las tormentas donde realmente son tormentas es en el campo, en la montaña, en lugares a los que ya no estamos acostumbrados y donde nos sentimos insignificantes y, mientras por un lado disfrutamos, por el otro tenemos un cierto temor. Es una especie de montaña rusa de la naturaleza.

Perdonad todas estas tonterías, pero es que ayer por la tarde estuve enseñándole lo que era un rayo y un trueno a C.

6 comentarios:

  1. Yo creo que es la fascinación ante la grandeza de algo que no podemos controlar. De las pocas cosas que se nos escapan, y nos pueden.

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  2. Sí, pero un terremoto o un Tsunami, una inundación u otras cosas son demostraciones de fuerza de la naturaleza, pero exentas de belleza. Y las tormentas y rayos también matan a gente. Hay algo bello en ellas.

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  3. ¿El atractivo del chico malo? ¿De la mujer fatal?

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  4. Que requetetierno eres ND. Me encanta.
    Tochi

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  5. Muy bonito. Tenemos que agradecerle a C esta entrada, porque sin sus preguntas, no te habrías puesto a pensar en ello, ¿o sí?

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  6. Seguramente no. La verdad es que estaba feliz agachado a su altura y esperando a ver si veíamos algún rayo.

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