Sin palabras

Ante el aluvión de solicitudes, ahí tenéis cómo quedó el vinículo a motor de la intrépida Penélope.



Por cierto, el premio al más tonto de esta mañana se lo lleva uno que, al conseguir que se echara a la derecha el tío que no le dejaba seguir, en lugar de adelantarle se pone a decirle una serie de barbaridades que el otro no podía oír. Entre otras cosas porque los dos tenían las ventanillas subidas. Cuando me ha visto hacerle gestos desde atrás me ha dedicado también un gesto con la mano, esta vez sí con la ventanilla bajada, y una mirada asesina desde el retrovisor.

11 comentarios:

  1. Pero mujer, tampoco es para tanto. Como lo habías contado yo esperaba la puerta hundida mucho más a lo bestia...

    ResponderEliminar
  2. A ND le pasó igual. Le llamé en medio del disgusto y cuando llegué a casa me dijo 'yo pensaba que llegarías a casa empujando la rueda con un palo'.

    También hay que darle un poco de dramatismo. Ay, que lectores más realistas sois madre!!

    ResponderEliminar
  3. Sorry Ani... me estresa mucho todo lo relacionado con coches. Hace anios q no tengo (aqui no puedes ir a ningun sitio sin trabajas en congestion charge)y las veces q me he dado golpes... buf, algun dia cuento cuando me cargue la moto de un cura...

    ResponderEliminar
  4. Tu ninio me ha prometido unas patatas abulenses revolcadas.

    Una razon mas para vivir.

    ResponderEliminar
  5. Ah, sí pero a cambio de ciertas notas... Mi ninio no te ha mentido sobre la calidad de sus patatas. Y para la sobremesa prepara unos gintonics...

    Yo me saqué el carné muy tarde. Al principio me daba miedo, ahora me encanta la independencia que me da el coche.

    ResponderEliminar
  6. Da mucha rabia darle un golpe al coche o hacerle una rascada...

    En fin, me alegro de que fuera poca cosa.

    ResponderEliminar
  7. No sé si es la luz sobre el plateado del coche, o que la astuta Annie ha usado el potochof cual reportaje del Hola, pero el desastre es algo peor que lo que se ven la foto

    ResponderEliminar
  8. Hablaré sobre las patatas revolconas, que no revolcadas.

    Están compuestas por patatas y cebolla que se hierven hasta que se desmenuzan y se hace algo parecido a las mashed potatoes auténticas. Por otro lado se preparan torreznillos en la sartén. Cuando ya están crujientitos se separa la grasa sobrante, pero, como no queremos que sobre nada, se le añade a las patatas junto con una cucharada de pimentón picante. Se acompañan de los torreznillos, chorizo y lomo frito.

    Ahí queda eso. Un plato macrobiótico.

    ResponderEliminar
  9. Aahhhh, es lo q necesito a estas horas.. y en mi escritorio, q veo?

    una manzana!!!!!!!!

    buaaaaaaaa

    ResponderEliminar
  10. Es lo que pasa por irte a países tan extranjeros como esos. Yo, por ejemplo, hoy me he comido un montado de jamón con tomate hacia las 11 de la mañana.

    ResponderEliminar