Me crecen los pies

Esto, que puede parecer una tontería, no lo es tanto. Es algo bastante descorazonador. No voy a negar que tengo unos pies bastante grandes, acorde a mi altura general. Si tuviera los pies más pequeños supongo que tendría un problema de estabilidad.

Ya conté por aquí la impresión que me produjo saber que tengo un pie que mide lo mismo que una botella de vino. También es cierto que no tenemos una referencia muy clara de lo que mide un pie porque siempre los miramos desde la distancia. Siempre están abajo y la perspectiva, que es muy traicionera, nos hace percibirlos más pequeños de lo que son. Por norma general, se dice que el pie mide lo mismo que el antebrazo, desde el interior del codo hasta la muñeca. Yo he comprobado que en mi caso esto escierto. Esta referencia es muy útil para comprar calcetines.

El caso es que yo usaba hasta hace unos años un 45. Hubo un cambio para unificarnos con Uropa en el que pasé a ser agraciado con una subida de número que hizo que pasara a usar un 46, pero a veces un 45, depende, porque cada fabricante (intuyo que también en el capítulo de vestimenta debe pasar algo similiar, bueno, no lo intuyo, ya lo he sufrido en la compra de calzoncillos. Tengo calzoncillos de la talla L que me quedan bien, mientras que me he comprado calzoncillos de la talla XXL que me quedan pequeños (vaya inciso que me he marcado, ahora ya nadie va a saber por donde iban los tiros, esto ya casi parece una fórmula matemática (y vaya inciso dentro del inciso))) recibe con su título de zapatero una regla de medir que es distinta para cada profesional del ramo, lo que hace que el número de pie sea una mera aproximación. Además, para colmo de males, desde hace unos años también tenemos medios números. Ya hay 45½, y así.

Caso aparte son las zapatillas deportivas para las que siempre hay que coger un par de números más del que usas, al menos es lo que me pasa a mí. Supongo que tiene algo que ver con la hora GMT o con el camino que recorren esas zapatillas hasta que llegan a ti y, al igual que en la vuelta al mundo en 80 días, ganas un número o dos según las vueltas que den alrededor del orbe.

Este fin de semana me he comprado unas semibotas (qué nombre tan horrible para un calzado, parece un quiero y no puedo) de una marca que ya había comprado más veces y que me resultaban muy cómodas, pero de las que se me rompía la suela en menos de un año. Ví que habían cambiado la suela y me decidí a probar. El caso es que según ese fabricante mi pie ha crecido y ha pasado a ser un 47. Esto me crea un cierto desasosiego. En primer lugar porque el 47 es el limite superior de la tienda. Más allá no hay nada, así que si me crece más el pie deberé asumir que he de buscar tiendas con 'tallas especiales'. Ya da mal rollo hasta el nombre. En segundo lugar porque somos seres borreguiles y a todos nos da más seguridad estar dentro del rebaño, nos gusta encajar. Y en tercer lugar, porque si sigue creciéndome el pie voy a tener que pensar en dejar mi trabajo y empezar a buscar empleo de payaso de pies grandes, aunque bien mirado... de payaso ya trabajo. O si no, ¿por qué estoy en el trabajo cuando todo el mundo se ha ido de puente?

20 comentarios:

  1. Afortunadamente no sabes lo que es de verdad ir a tallas especiales... es un lugar lúgubre que te roba la alegría y las ganas de vivir, vamos, que como yo digo, los dependientes de tallas especiales son lo más parecido que existe a los dementores.

    ¡Ah! y no hablemos de tener un pie más grande que el otro y notar como uno te aprieta mientras que el otro alegremente salta, ¡qué cruz!

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  2. Sí, sí sé lo que es ir a tallas especiales. Algún traje me he comprado ahí. Y realmente son tallas especiales porque alguien que quepa en esos trajes sin hacerle arreglos es realmente especial.

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  3. La metáfora con los dementores es totalmente acertada.

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  4. Yo tengo un 41, que para chica es muy grande. Ya tenía problemas para encontrar cuarentas antes de la uropeización pero desde entonces es mucho más difícil. No sé por qué, siendo el tamaño el mismo me cuesta más encontrar zapatos desde que es el 41. Por cierto, hoy a lo mejor me calzo unas botas nuevas :)

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  5. Lo que más me interesa de esto. Las botas, ¿eran Chirucas?

    Un día que nevó en Madrid, decidimos ir al Retiro. Ya en la escalera, al bajar, vi que perdía unos trozos de goma. Nos bajamos en Sol y pisaba el suelo con los calcetines.

    De vuelta inmediatamente, entré en la farmacia y se lo comenté al farma, que es amiguete y además montañero. Me explicó que a él le había pasado lo mismo en pleno monte. Las suelas de esas botas sufren una desmolecularización rapidísima (o algo parecido) que hace que la suela no se desgate poco a poco. En cuanto empieza, tienes minutos.

    Me llevó a una página de Internet donde montones de personas contaban su pequeña tragedia (y su odio a esas botas). Porque, claro, cuando te pones una Chirucas no es para ir a por el pan a la panadería de la esquina.

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  6. Pues (otra vez hablando por él) las de ND no, pero a una amiga le pasó justo eso. Creo que a Tochi, que hoy no puede hablar porque está de puente, la jodía.

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  7. A mí lo que me suele pasar es que parto las suelas en un punto y no me entero hasta que llueve.

    Entonces sí me entero, sí.

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  8. Tampoco son tan grandes mis pies, Sr. Neri. No hay que exagerar.

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  9. Las gallinas duermen de pie. ¿Lo has probado? Es una de las ventajas...

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  10. Jo, acabo de descubrir que, a pesar de lo que me dicen las dependientas de zapatería, tengo un pie pequeño. Mi pie mide menos que mi antebrazo. Y con lo de los zapatos...eso es el horror. Pero sólo pasa aquí, en Alemania llevo una 40 (aquí una 42), y fabrican hasta el 45 ó 46 (que aquí sería 47/48) para mujeres.

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  11. Aysssss, sí. Estoy empezando a pensar en que la técnica china de vendaje de pies igual no era tortura, sino algo práctico.

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  12. Mi marido calza un 48 y medio, mi hermana un 44 y yo un 42... Espero que dejen de crecerte los pies, porque, además de muy caros, los zapatos de números especiales suelen ser feísimos :(

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  13. Bienvenida, Briseida.

    Sí es cierto que los zapatos especiales son feos.

    Yo también espero que me dejen de crecer. Ya con el número que tengo ni me planteo comprar zapatos en rebajas porque nunca hay y los que hay... son muy feos.

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  14. Soy mujer y a mi también me crecieron los pies...pero que se le va a hacer, lo único que me emociona es que puedo caminar, tengo los dos pies !!! y lo demás es vanidad !!!... Se que es difícil encontrar zapatos adecuados, pero buscare y buscare hasta encontrarlos !!!

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  15. :o que han hecho para que les crezca tanto el pie!!!!

    yo tengo 15 años y apenas calzo 40 y soy hombre


    diganme que hago quiero pies grandes

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  16. Hola.

    Tengo 34 años y con el tiempo me ha pasado lo mismo.
    Tenía un 45 de pie, y con la unificación a tallaje europeo, subí a un 46.
    Años después, el pie me siguió creciendo. Hoy, con 1,82 calzo un 48,5 - 49 de pie.
    Lo que suelo hacer es comprar en la web oficial de la marca (como Nike, Asics, etc) o en tiendas de números grandes, a través de la web.
    Si quieres, te puedo pasar información sobre las tiendas.
    Lo malo es que las tiendas normales se quedan en el 46 como máximo.

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  17. Gracias, Carlos. De momento no paso más allá del 47. A lo mejor ya me estabilizo ahí, quién sabe!

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    1. Yo me he quedado en un 48,5 - 49. Que para 1,82 que mido, imagínate XD
      Saludod

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