Pilgrimage to Santiago

Yo no quería ir esta vez. Estoy harto de ir a trabajar por la noche. Lo único que hemos conseguido como remuneración es que nos den día y medio de vacaciones por noche trabajada. De pagar esas horas en cash, ni hablar. Estoy mayor para ir por la vía cargado de equipos y baterías. Me siento viejo para eso y se lo dije a mi jefe. Le dije que no quería ir, que había gente que quería y que fueran ellos. Me dijo que no, que ellos pertenecían a otra empresa y que no podían ir y que además no se contrataría a nadie nuevo durante los próximos cinco años. Le dije que no me veía con 45 años y llevando las baterías y los aparatos por las vías, pero lo más que conseguí que me dijera era que si no me gustaba que me buscara trabajo en otro sitio.

Al final acordé con mis compañeros, que son lo mejor de mi trabajo, que ellos se quedarían midiendo ayer por la noche y yo me vovería en avión a Madrid. Todavía estoy muy cansado, eso de acostarse a las cinco de la mañana y levantarse a las 9 me es muy pesado, ya no me recupero como antes.

Tardamos un mundo en llegar a Santiago en coche porque además hasta primera hora del jueves no nos habían dicho que finalmente teníamos que ir. Paramos a comer en Puebla de Sanabria, donde ya había estado hace unos meses y comimos bastante bien.

Llegamos a Santiago y nos dimos cuenta de que habíamos escogido un hotel que estaba muy bien, pero que estaba lejos de la estación y lejos del centro. Al menos tenía postigos que impedían la entrada de luz y me eché una siesta, aunque sin llegar a dormirme.

Fuimos a nuestro punto de contacto, llegaron las replanificaciones de siempre, nos pusimos en marcha y nos fuimos a un punto indeterminado en medio de la vía tras un túnel que tuvimos que recorrer cargados y a trompicones. Andar por una vía es algo molesto y complicado por si no lo sabéis.

Nos pasaron cosas imprevisibles como siempre. En este caso se nos rompió la clavija de carga de un ordenador y nos quedamos sin batería, con lo que algunos resultados se perdieron. Vimos otros eventos que no había visto nunca, pero ante vuestra falta de conocimiento ferroviario y sobre todo para vuestra tranquilidad voy a obviar.

Todo estaba cubierto de humedad y el vaho que salía al respirar era denso como el humo de un cigarro. Nunca había visto un vaho así. Cuando andábamos, la respiración no nos dejaba ver el camino, una sensación muy rara para mí.

El hotel estaba muy bien y el desayuno fue muy bueno. Lo único que no me pareció de recibo en hotel de cinco estrellas (sí, para incomodidades ya está la vía) es el espacio para el váter, no apto para personas de anchos hombros o de ancho culo (yo tengo ambos) como podéis ver en la foto. Un palmo más de sitio hubiera estado bien.


Después de desayunar mis compañeros me llevaron al aeropuerto. Un edificio muy bonito. El vuelo de Iberia llegó con retraso, por supuesto y durante las dos horas que estuve en el aeropuerto no salió ni un solo vuelo. Otra obra faraónica sin ninguna utilidad que justifique lo que habrá costado.

Dentro de dos semanas el ministro correspondiente hará el viaje innaugural.

8 comentarios:

  1. Tienes motivo para esa indignación, no es para menos.
    El hecho de que existan millones de personas dispuestas a ocupar tu puesto de trabajo, les da manga ancha a los jefes para hacer contigo lo que le venga en gana, siempre que quieran.

    Lo del espacio del WC no tiene nombre. Vivan las barreras arquitectónicas y los espacios adaptados!!! Es algo que me saca de quicio. No se en qué narices piensa alguna gente cuando construyen según qué cosas... Muchas estrellas, sí, pero un fallo garrafal!.

    Un saludo!

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  2. Gracias, Croke, por tu apoyo.

    Lo del cuarto de baño me indignó bastante porque no cabía ni sentado ni de pie. No sé quién diseña eso. Debe ser alguien muy pequeñito, cuanto menos muy estrecho de hombros...

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  3. Eso lo ha diseñado el mismo que las plazas de garaje de mi antiguo piso o el que ha aumentado la capacidad de los aviones.

    Por cierto, tengo muy mal recuerdo de andar por vías. La vez que lo hice, en una ruta de puentes y túneles desde Fregeneda en Salamanca a Portugal, me acabé haciendo un esguince. Un coñazo lo de las piedrecitas y los raíles

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  4. Lo es, Tita, lo es!

    Peter, la vía es muy traicionera, sobre todo porque las traviesas no se sincronizan con los pasos a no ser que andes como Chiquito de la Calzada...

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  5. Aeropuerto de Santiago... Hay otro aeropuerto en Vigo y otro en La Coruña. Ya solo pensar contruírlo era gastar el dinero.

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  6. Pues yo creía que el aeropuerto de Santiago era el mismo que el de La Coruña... Desde luego, ese gastar por gastar es parte de lo que nos ha puesto en manos de los 'malvados mercados'.

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  7. Mira, me has hecho dudar (hace poco metí la pata en un post mío a cuenta de los aeropuertos), pero efectivamente: Santiago es Lavacolla y La Coruña es Culleredo.

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