El debut (parte I)

Siempre he sido yo muy teatrera. No, la verdad es que no. Lo que soy es muy vergonzosa y tengo mucho sentido del ridículo, que no son exactamente lo mismo. Pero si fuera capaz de vencer las dos cosas creo que me gustaría participar en algún grupo de teatro o algo así.

En el cole, como todos supongo, tuve mis momentos teatrales. Y los disfrutaba. Aunque lo cierto es que no son como para estar orgullosa.

Por ejemplo, en cuarto de EGB se nos ocurrió hacer un playback de Hombres G para los padres (sí, lo sé). Como yo era la máxima fan (sí, sí, lo sé…) y la única que se sabía de memoria tooodas las canciones de ‘La cagaste Burt Lancaster’ pues me tocó hacer de cantante. Y cantamos, claro, ‘Marta tiene un marcapasos’. Todavía me acuerdo de la cara de vergüenza de mi sufrido padre cuando las cuatro le señalamos con el dedo al sonido de ‘es idéntico a su padre’. Sí, sí, esa fui yo. Ejem.

Luego, al llegar a sexto, estaba emocionada porque parte de la nota de gimnasia era por un bailecillo que nos teníamos que inventar: ‘El Montaje’. Ese era solo para la clase (gracias a Dios). Y creo que lo hicimos varios cursos. Uno de ellos, todavía me acuerdo, con la canción de un anuncio de Coca-cola. Nos juntábamos para ensayar, en casa de alguna, en los recreos, antes de entrar a clase… y nos lo pasábamos pipa. Aunque luego lo que hacíamos era, sobre todo, el mamarracho. Cosas de la preadolescencia, supongo.

Otro año nos apuntamos tropecientos al grupo de teatro, después de que el curso anterior tuviera un éxito aplastante con ‘La dama del alba’ de Casona. Así que a unas pocas nos relegaron a labores no interpretativas, que no había obra en el mundo con tanto personaje. Total, otro bailecito, medio alegórico este, sobre el tema de la obra (que no recuerdo cuál era). Además la directora del grupo no tuvo mejor idea que emparejarme con otra chica que sí, bailaba muy bien, pero era la mitad que yo en estatura. Un horror se mire por donde se mire, por la pareja, por la alegoría...

Los años de BUP preparamos alguna cosa para la función de Navidad. Se me ha quedado la espinita clavada de no haber hecho el baile de la madre sufragista de ‘Mary Poppins’. Mis amigas, qué aburridas, prefirieron hacer la canción esa de despedida de los niños de ‘Sonrisas y Lágrimas’.

Y otro, también para la función de Navidad, una amiga y yo preparamos una obrilla navideña sobre un ángel, ligerísimamente inspirado (ejem) en una película. Toda la clase estaba emocionada y la profe nos sugirió para el protagonista al típico vago que hay en todas las clases. La verdad es que el tío lo hacía bien pero el día antes de estrenar dijo que se piraba y no hubo forma de convencerle. Me tocó hacer su papel porque era la única que se lo sabía de memoria. Y tuvimos bastante éxito a pesar de todo.

También están mis momentos estelares sobre ruedas junto a Cionín y, después dejar el baloncesto, unos años que me apunté a gymjazz y hacíamos actuaciones en residencias de ancianos y así. En fin, qué añadir a eso.

Con todo este curriculum artístico sobre el lomo, en la mismísima estela de Miriam Díaz Aroca (por citar a una paisana también ¿multidisciplinar?) llegué a principios de octubre de este año. Ni la cara de terror de mi padre al verse señalado por preadolescentes, ni la vergüenza propia por el baile alegórico, ni el recuerdo infausto de verme en los vídeos de patinaje yendo a corregir a mis compañeras ante el público cuando se equivocaban… nada de eso me vino a la cabeza el día que empezó todo.(Continuará)

8 comentarios:

  1. ¡¿Cómo?! ¿Te has apuntado a una compañía o grupo de teatro? Ya nos contarás. Impaciente estoy

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  2. "....me apunté a gymjazz y hacíamos actuaciones en residencias de ancianos y así. En fin, qué añadir a eso."

    ¿como que "que añadir a eso"? Queremos, que digo queremos, exigimos todos los detalles, con reportaje gráfico incluido.

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  3. No, no, Pater, es algo mucho más anodino... la segunda parte lo aclarará todo. Próximamente en sus pantallas.

    Por suerte, Hermano, no hay reportaje gráfico. Muhahahaaaa. Pero sí, era muy triste.
    Tanto, que no recuerdo ningún detalle, todo es vago... y cutre.

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  4. Ese sórdido pasado... jajaja.

    Yo he visto algún pequeño trozo de super8 en el que Anniehall salía disparada a corregir a una niña cargándose ella misma toda la coreografía...

    Yo nunca he actuado, bueno, una vez en un campamento de verano, pero nunca en el colegio ni en extraescolares. Así he salido de soso...

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  5. A mi una vez me obligaron a hacer un bailecito en una acampada porque a última hora una participante se puso mala. Hace de esto 20 años, y los cabrones de mis amigos todavía se ríen de mi (total, girar en sentido contrario tampoco es tan grave, no?). POr desgracia SI hay vídeo.

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  6. ¡Cuenta, cuenta! Esto me suena a obra de teatro XD.

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  7. Cuqui!! Lo de Hombres G no me sorprende nada...pero sí me sorprende más tu vena artística.

    Yo soy teatrera y sin sentido del ridículo, es una mezcla atroz.

    Me ha flipado que de adolescentes hicieseis el "Goodbye" de Sonrisas y Lágrimas, que es genial, pero lo de las madres sufragistas tiene mucha más chicha, lo mires por donde lo mires.

    Queremos la segunda parte, YA!!

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