Cheers

Esta entrada es una especie de pinchazo en el amor propio de uno mismo. Ahora, que no sé lo que va a salir, así que puede que haya personas que se arrepientan de tocarme la moral. Ante un desafío tipo no hay huevos pocos pueden resistirse. Yo he picado el anzuelo, así que tras esta introducción nos metemos en harina.

No sé si os he hablado en alguna ocasión en el blog de Cliff y de Norman. Cliff y Norm son dos amigos míos con los que quedo a comer de vez en cuando. Quedamos en un bar un tanto cutrecillo y mal iluminado, pero con muy buena atención y, lo que es más importante, muy buena cerveza, vamos, Cheers. Llevo dos años diciéndoles que tengo un blog y que se pasen a ver las tonterías que pongo, que es más o menos entretenido (salvo cuando hablo de libros) y que a lo mejor les gustaba. Nada, ni caso. Cliff se había pasado alguna vez, pero sin mucha convicción. El caso es que Norm ha empezado a leerlo y está un poco enganchado, no lo admitirá. El caso es que el martes con todo el descaro del mundo me dijo que quería salir en el blog, que hablaba de mis amigos del trabajo, de la familia y de libros y tonterías, pero que ellos no aparecían. Así que me obligan a hacer un esfuerzo y desvelar el telón de nuestros encuentros ocultos.

Esto de los encuentros ocultos, o más bien semiclandestinos, es totalmente cierto. Anniehall me ha dicho varias veces que por qué nunca salimos con nuestras respectivas y la verdad es que tiene razón, como siempre. Vamos, no creáis que las encerramos en un cuarto o les decimos: "Mujer, me voy al bar. No me esperes despierto". No, no es nada así, pero es cierto que solemos quedar nosotros tres: Cliff, Norm y Frasier (este me lo he pedido yo, que para eso soy el que escribe).

Cliff como buen cartero tiene un trabajo tirando a aburrido. Es muy de dar máximas del tipo: "No somos nada y menos en traje de baño". Yo creo, y esta es solo mi opinión, que no tuvo una edad del pavo como dios manda y la ha tenido ya con treinta y pico años. De nosotros es el que más historias sexuales escabrosas ha tenido, al menos para mí, que soy bastante mojigato, la verdad. Estas historias incluyen verse con una casada, o liarse con tres distintas el mismo día. Tampoco quiero dar demasiados detalles. Es muy dado a filosofar y a comerse mucho la cabeza (la p**** no porque no llega, aunque le gustaría). Tiene una concepción de la vida un tanto pesimista, pero a la vez divertida y pasa rápidamente de hablar de nuestra mísera existencia a hablar del Real Madrid, que prácticamente es lo mismo. Cuando bebe cerveza, especialmente una Grimbergen doble de barril, cierra los ojos y parece que está teniendo un orgasmo, lo cual es algo desconcertante. Lleva, o al menos llevaba, las monedas en un tubo en los que se guardaban antes los carretes de fotos y siempre forra los libros que se lee con papel de periódico. Según él, tiene un casero maricón que no le quiere vender el piso en el que vive de alquiler. Es fan de Fito y un año se fue a la entrada de un concierto a tocar a la guitarra sus canciones sin ir luego al concierto.

Tiene una parte de empirista nato, aunque un poco extraña, bueno ya habréis intuido que también es ingeniero, los tres lo somos, y eso explica muchas cosas. Por ejemplo, vio en una película que un actor se ponía un zapato en el pene cuando estaba en erección y le entró la curiosidad por ver si era capaz de hacerlo. No lo fue, pero contaba la historia con tanta naturalidad y convencimiento, que, como en las buenas películas, te daba pena que no lo consiguiera, aunque fuera una tontería de ese calibre.

Norm tiene un trabajo de jefecillo (más que nosotros dos, que conste que no lo digo con recochineo, sino más bien con envidia) en asuntos de lo suyo. Cosas de ordenadores y redes y servidores y tontás. Tan jefecillo es que está haciendo un curso para directivos donde trabajo yo. Está casado y tiene dos niños (una niña y un niño) bien majos. Es muy dado al cachondeo y a lanzar pullas. Gracias a dios no siente un orgasmo cada vez que bebe cerveza porque eso quiere decir que el raro no soy yo, sino Cliff. Siempre que nos vemos nos lo pasamos bien y por teléfono siempre que nos reconocemos gritamos yahoo!! Juntos descubrimos internet, porque entonces era un descubrimiento, en la carrera, en los tres últimos ordenadores de la sala que dejaban libres para que lo usara quien quisiera. Yo me descargaba letras de canciones (entonces aún no se bajaban las canciones enteras) y él tonterías diversas, entre ellas también cosas de Jethro Tull, que le gustaban bastante. Recuerdo que se sabía muchas anécdotas del grupo y siempre terminaba contándonos que uno de los músicos había terminado montando una piscifactoría de salmones o algo así...

Quedamos de vez en cuando las dos familias para ir de picnic o al parque Warner, o a nuestras respectivas casas, sí, amigos, ha llegado el momento de deciros que tengo una casa... (dígase guiñando un ojo y apuntando con un dedo como si fuera una pistola y tendrá una imagen bastante vívida de lo que son nuestras conversaciones y tonterías). ¿Patético? puede que sí, pero ya son muchos años de conocernos y de pasarlo bastante bien, la verdad.

Ellos son uno y dos años más jóvenes que yo y me llaman viejo cuando celebro mi cumpleaños invitándolos a comer en Cheers. Aunque yo soy mayor, una vez que Eliahh se los cruzó, luego me confesó que le habían parecido mucho más viejos que yo, lo cual a mí me alegró y a ellos los hundió en un lodazal de fango de resquemor del que aún no han salido (¡¡¡RENCOROSOS!!!). Pero es cierto, la edad los ha tratado con desdén y parecen un par de carcamales, no como yo que, al igual que Frasier, sigo teniendo un pase. Bueno, vosotros habréis visto Cheers, el original, no Chirs el español... Pues son ellos, Cliff y Norm, mis amigos.

Cheers!!



P.D: Norm, ya tienes tu post, ahora no puedes quejarte, o si lo haces tendrá que ser comentando desde fuera del anonimato, necrón...

9 comentarios:

  1. Dos cositas:

    Uno, pedirse ser Frasier tampoco es como para presumir... por mucho que las alternativas sean Cliff, Norm, Woody, Sam o el otro camarero mayor.

    Dos, lo de que quedéis con las respectivas es más bien extrañeza. No que yo quiera fiscalizar. Me parece estupendo que queráis veros los tres sin más pero me extraña que no se os ocurra de vez en cuando, además de esas quedadas, organizar otras con más gente.

    En resumen que sois muy raros...

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  2. No sé yo si le gustará a Norm esta entrada.
    Francamente peculiares, los tres.

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  3. Anniehall, digo que tengo un pase. Conozco mis limitaciones y no voy a compararme con Paul Newman, ya quisiera yo!!

    Pues, pseudosocióloga, veremos que dicen cuando la lean... Es lo malo de los deseos, que a veces no cumplen tus expectativas...

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  4. Bueno, yo soy Cliff y escribo un comentario por 3era vez en este blog. ¿Qué puedo decir? Chapeau! Está muy bien descrito lo que se describe, si hay algo que destila es ingenio y humor, o sea, ¿inteligencia y talento? Yo creo que sí, o casi.

    Pero lo mejor es que efectivamente nuestro Cheers es un "escondite", ya consolidado, sin quererlo.

    No somos nadie, y menos teniendo un orgasmo de Grimbergen. ;-)

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  5. Jajajá. Me alegra que te haya gustado. Gracias por comentar.

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  6. A mi me parece muy bien que tengáis esa costumbre.....yo a base de "copiar" a mi contrario la estoy cogiendo y cada sábado o casi, quedo a comer con mis amigas las cuales tienen para uno o más post......si tuviera blog!!!
    Lo del zapato......enfin, no comments!

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  7. Bueno, pues yo soy Norm. Aprovecho para saludar a los habituales del blog! En mi caso esta es mi primera intervención :-)

    Ya me gustaría que Cliff y Frasier me saludasen con un sonoro NOOOORM, como hacían cada vez que este entraba en el bar en la serie (bueno, aunque eran Cliff y Norm los que solían estar pegados siempre a los taburetes)

    A mí el artículo me ha encantado, yo animaría a todo el mundo que tuviese una especie de Cheers para escaparse de la rutina laboral de vez en cuando. Puede que aniehall tenga razón y seamos un poco raros (o masonazos, como diría un profesor de química que tuvimos en la academia de verano - TestonHouse), pero la verdad es que lo pasamos muy bien y las conversaciones que tenemos son muy divertidas. No es un club cerrado, sino todo lo contrario, lo cierto es que las circunstancias y el horario de partida hay que reconocer que son muy particulares (día laboral, a mediodía, teniendo que volver luego al curro...)

    Decir también que se me ha salido una lagrimilla cuando he vuelto a escuchar la canción que introducía la serie:

    Making your way in the world today takes everything you've got
    Taking a break from all your worries, sure would help a lot.
    Wouldn't you like to get away?

    Sometimes you want to go where everybody knows your name,
    And they're always glad you came.
    You wanna be where you can see, our troubles are all the same
    You wanna be where everybody knows your name.

    You wanna go where people know, people are all the same,
    You wanna go where everybody knows your name.

    En definitiva, (aquí suelo soltar esa frase que decía el sr. Lobo en Pulp Fiction, pero no lo haré no vaya a ser que haya menores que lean este blog), tener amigos como Cliff y Frasier para mí es todo un lujo que hay que apreciar. Brindaremos por ellos el próximo día, yajú!!

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    1. Que quede claro. Entiendo que queráis quedar los tres solos. Es más, me parece necesario. Sólo me extraña que no hagáis otros planes además de vuestra cita habitual.

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  8. Ay, al final habéis escrito los dos. Me voy a emocionar y todo :')

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