La huída

"Huir significa muchas cosas. Algo limpio y ligero, como el deslizarse de un pájaro a través del cielo. O algo sucio y rastrero; una serie de movimientos de cangrejo a través del fango, un proceso de trepar hacia adelante, de saltar hacia un lado y correr hacia atrás. Es dormir en prados y en orillas de ríos. Es arrastrarse durante millas a lo largo de acequias. Huir significa caminos perdidos, trenes apartados, camiones destartalados, coches robados y dos amantes muertos en cualquier calleja perdida. Es comida sisada de los supermercados, vestidos robados en la sección de ropas; es robo y asesinato, sudor y sangre. La complejidad se vuelve simple por la alquimia de la necesidad"
Jim Thompson, La Huída.

Pues este es el segundo libro de Jim Thompson que me leo del tirón, algo muy recomendable que os animo a hacer de vez en cuando.

Este libro también tiene sus películas asociadas. Como dijo Anniehall en el post de los timadores, hay una de Steve McQueen y Ali McGraw y otra de Alec Baldwin y Kim Basinger. Yo solo he visto la última y era bastante mala, la verdad. No llego a afirmar que es de las peores que he visto como hace Anniehall, pero eso es porque ella tiene mucho mejor gusto que yo.

Incluso le gustan películas como Antes de que lo que sea, así que tiene cierta clase cinéfila. Yo, en cambio, he ido al cine a ver películas de Dolf Lundgren. Sí, era un chaval con poco criterio, pero el pasado no puede cambiarse.

Bueno, este tampoco es un post para hablar de esas cosas vergonzosas. Seguramente a vosotros os gustaría, pero creo que a mí no.

Bueno, el caso es que es otro libro bastante bueno. Otra novela negra para devorar (a mí me ha durado un día). Cuenta la historia de un atraco y una huída de los dos protagonistas: Doc McCoy y su esposa Carol. Es un libro violento y con un final casi de ciencia ficción. Desconcertante, al menos para mí. No recuerdo muy bien la película, pero me cuesta creer que acabe así.

 En fin, que me ha gustado. Ya os he dicho que Thompson me encanta y este libro es estupendo para el verano.

"No se le conocía con un no en la boca, ni siquiera cuando era requerido por el populacho para que les entregara un prisionero. Estaba dispuesto en todo momento para hacer de figurante en una boda o para velar un cadáver. Ninguna sesión de póquer, de peleas de gallos o tertulia se consideraba completa sin su presencia; incluso era asiduo a la iglesia e invitado inevitable en los más elegantes guateques sociales. Inevitablemente se convirtió en el hombre más querido de la comarca, un hombre a quien todos consideraban sinceramente como a un amigo. También era el más incompetente y costoso adorno de la política local".

"Todo encaja, pensó Doc. Pieza por pieza, punto por punto, todo encajaba. Sin embargo, no podía dejar de pensar en ello. Su mente daba vueltas y más vueltas en un círculo, sintiendo escepticismo al tiempo que creía a ciegas. Estaba dispuesto a admitir que su débil fe era un asunto personal. Como profesional del crimen, se había enseñado a sí mismo a no confiar por completo en nada. Y como criminal, había aprendido a vincular la infidelidad con la traición. Aquello revelaba una peligrosa falla de carácter o una igualmente peligrosa vacilación en la lealtad. En cualquier caso, la mujer era un mal riesgo en un juego en el que no se podía tolerar riesgo alguno".

"—No tiene por qué disculparse, ha sido muy amable de su parte —dijo Doc—. Espere un momento y...
—No, ya está bien, Mr. Kramer. Ya me ha dado más que suficiente. 
—Insisto... —dijo Doc amablemente—. Espere un momento aquí, Rosie. 
Dejó la puerta entornada, volvió a cruzar la habitación y levantó el rifle, preparando la puntería en el camino. Mack Wingate estaba cruzando en aquel momento el umbral del banco, casi había desaparecido en el oscuro interior. Doc disparó y se produjo un sonido silbante, como un súbito suspiro. No esperó a ver si el guardia caía; cuando Doc disparaba, daba en el blanco. Con un rifle más potente su puntería hubiera sido exactamente la misma a una distancia de quinientas yardas de lo que lo había sido a cincuenta. Dio un dólar a la doncella, agradeciéndole otra vez su cortesía. Cerró de nuevo la puerta con llave y llamó al portero del hotel por teléfono: 
—Charlie, el tren ¿sale a las nueve y veinte o a las nueve y media? Gracias, eso pensaba. No, no quiero coche, gracias. Me gustará dar un pequeño paseo."


4 comentarios:

  1. ¿Que no has visto La huida? Si hasta salía en la canción del Aute:

    Mira que eres canalla:
    Tu sabrás lo que haces,
    Yo ahora me voy con Charlie al
    Alphaville,
    que reponen "la huida",
    la de Sam Peckinpah con Steve
    McQueen.
    Probablemente luego iremos, a eso de
    las 10,
    A ver al Aute que hay nuevo Lp."


    ¿No me digas que tampoco has oido la canción? ¿Como? ¿que ni siquiera sabes quien es Aute?

    Otro mito que se nos cae, así no se donde vamos a ir a parar, ¿que será lo siguiente? Seguro que tampoco has visto Novecento. ;P



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  2. Novecento sí que la he visto, para mi desgracia, debo decir. Pocas películas más aburridas he visto.

    Aute me gusta, o me gustaba, porque hace tiempo que no escucho nada suyo.

    Y la película, claro que sabía que existía, pero no la he visto, como tantas otras cosas...

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  3. Vaya marcha que llevas, amigo.
    Este no me lo apunto, que no me gustó la película.

    Oye ¿no deberías cambiar la foto esta de la izquierda?

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  4. Pues sí que debería. En cuanto pueda lo hago!

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