¡Cómo pasa el tiempo!

Este fin de semana hemos pasado a J. a la litera inferior y ya duermen los dos en la misma habitación. El tiempo pasa muy deprisa, me parece que hace nada que J. dormía en la cuna, primero en nuestra habitación y luego en otra. Digo bien que J. dormía porque nosotros estuvimos durante más de un año durmiendo poquísmo. Ahora el problema es que estando los dos juntos se ponen a reir y a jugar y no se duermen, pero que esos sean todos los problemas que tengamos.

C. está feliz de dormir arriba como un mayor y sube y baja con una habilidad que ni Burt Lancaster en el "El Temible Burlón". J. está también muy contento porque se ve mayor, aunque cuando llora por la noche, da unos gritos que despierta a su hermana. Hoy hemos amanecido a las 6:30 y ya no ha habido manera de que se vuelvan a dormir.

Yo tengo miedo de que C. se caiga desde arriba porque todavía es muy pequeña, pero habrá que asumir riesgos. También dentro de poco llega el verano y en esta habitación tienen aire acondicionado. Crecen, y muy deprisa.

A C. le encanta dibujar y ya hace unos dibujos que me encantan con gente supersonriente con los hoyuelos marcados y siempre con un sol en el cielo. Algún día escanearé alguno y os lo pondré para que lo veáis. A J. cada vez le gustan más los cuentos y aguanta más tiempo sin pasar la página. Le encanta bailar y dar palmas. Esta mañana ha estado bailando todas las canciones de Lazy Town y me lo hubiera comido a besos.

C. se inventa dolores para que la coja y le haga mimos. Ayer le dije que no tenía que decir eso, que dijera la verdad y ahora viene directamente diciendo 'Papá, quiero mimos'.

Ya juegan un montón juntos, aunque al final casi siempre terminan llorando (normalmente C.) o dándose un golpe (normalmente J.). Les encantan las películas de dibujos y me gusta mirarlos mientras están viendo una que les gusta de verdad (el otro día J. se quedó embobado viendo 101 dálmatas).

En fin, que crecen muy deprisa. No es solo que el tiempo pase muy deprisa, es que crecen a una velocidad rapidísima. Hay que aprovechar los momentos de felicidad. Y los momentos de felicidad con niños son abundantísimos. En esos momentos se para el tiempo y se es feliz.

3 comentarios:

  1. Ay, que me añusgo. Son tan bonitos y disfrutan tanto y nosotros viéndolos...

    Yo los primeros días le leía el cuento arriba y si me costaba subir al bajar estuve a punto de matarme los tres días. Y luego la ves a ella con sus piernitas y esa agilidad, parece mentira.

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  2. Jo... pues sí que es verdad que crecen rápido. El viernes flipé con los dos, pero sobre todo con C, que está hecha toda una señorita y te sigue las conversaciones con sus razonamientos de una lógica aplastante.
    Y a J no os lo llevásteis a casa con un moflete de menos de purito milagro. ¡¡Qué ganas de darle un bocao!! ;o)
    Están tremendos, los dos. Me encanta verlos

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  3. ja..me acuerdo cuando yo hice ese cambio. Mis princesas además duermen en la litera que dormía yo con mi hermana. De todos modos el tiempo pasa deprisa..pero no es igual para las dos..a mi me parece que los 6 años de M han sido eternos y los 4 y medio de C sin embargo han pasado volando.

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