Cuando un niño explota

Hay veces que pasa. Supongo que todos los padres hemos pasado por esto. Hay veces que un niño con pañal no caga, explota.

Estamos quitándole el pañal a J., pero todavía lo lleva por la noche. Bueno, de hecho lo lleva todo el día, menos en la guardería. Ya vemos la luz al final del túnel. Nos parece tocar con los dedos el día en que no tengamos medio cuarto de baño inutilizado por el cambiador, que no haya que comprar pañales, pero aún queda...

Cuando un niño explota es simplemente el inicio de una serie de acciones que se van encadenando de una manera automática sin que se pueda escapar de ella. Como mucho, con experiencia y habilidad puedes remedar algún fallo o evitar alguna acción catastrófoca, pero el resultado es siempre horripilante.

Cuando un niño explota, no hay pañal que contenga la onda expansiva. Da igual que sean supersequitos 24 horas, o maxisorbe que te cagas...

Una vez que el mal está hecho hay que intentar no agravarlo. Para ello es importante saber que hagas lo que hagas vas a terminar pringado de mierda. Cuanto antes lo tengas asumido, mejor. Porque al principio crees que puedes y terminas haciendo unos equilibrismos que tienen siempre consecuencias fatales. Imágenes tipo, le sujeto por los pies mientras le limpio con la otra mano mientras abro el pañal, cierro y quito el otro, limpio con una toallita el cambiador y la espalda del niño a la vez que patalea son bonitas en la imaginación, pero totalmente irrealizables y de consecuecias funestas: pañal que aterriza, al igual que la tostada, por el lado de la mantequilla, niño que patalea y se da con los pies en el culo, etc. Tampoco quiero insistir.

Una vez que has asumido que te vas a pringar, lo que hay que intentar es que todo vaya lo más deprisa posible. Quita la ropa manchada, la ropa que se va a manchar cuando quitas la ropa, la ropa que pensabas que no se había manchado... deja al niño en pelotas, límpialo con toallitas y con esponja y agua y vuélvelo a vestir de arriba abajo.

Luego hay que limpiarlo todo: cambiador, baño y... ropa. Esto me hace pensar. Nosotros tenemos una señora que viene todos los días a limpiar la casa, a llevar a los niños al cole, a veces va a recogerlos. Por la mañana dejamos la casa hecha unos zorros con todo tirado por los suelos, los calcetinas, la ropa del día anterior, los calzoncillos... eso nos da relativo apuro, pero dejarle un pantalón de pijama cagado es impensable. Así que lo limpias, lo dejas en un barreño con Fairy y, finalmete, te limpias tú. A esa altura, seguramente la cagada de tu hijo y tú sois todo uno. Lo mejor sería ducharse, pero no hay tiempo. Así que te limpias en plan cirujano de serie americana de médicos y problema solucionado.

Ya solo queda esperar la siguiente.

Por cierto, J. ha explotado esta mañana.

3 comentarios:

  1. El pañal siempre cae por el lado de la mantequilla. Entre vuestras entradas y los Maternity de Moli me dais unos ánimos...

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  2. Bueno, todo se olvida, o por lo menos se dulcifica y te da experiencias para escribir posts...

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