Una vez tuve una hermana

Yo no tengo hermanas, sólo un hermano. Aunque ahora nos llevamos bastante bien, siempre quise tener una hermana. Me parece que las relaciones entre hermanas son diferentes, tal vez más cercanas, no sé.

Pues hace como ocho años, durante unos tres meses, tuve una hermana. Y fue genial. Sin apenas conocernos más que de vista, caímos a la vez en un sitio lleno de desconocidos y mucha gente pensaba que éramos hermanas. Algunos decían que hasta gemelas y eso que no nos parecemos nada. Perdimos nuestros nombres y pasamos a ser las hermanas Chispa. Ella era la Chispa grande y yo la pequeña. Esto tiene su gracia porque en realidad es al revés, tanto en edad (aunque por poco) como en tamaño, pero se trata de un chiste freaky de ingenieros.

Aunque aquellos tres meses yo estaba hasta los huevos del pinche desierto y deseando salir de allí, la verdad es que ahora los recuerdo con mucha nostalgia. Sobre todo por mi hermana Chispa. Como además compartíamos piso, en ese tiempo hicimos una vida como me imagino que hacen las hermanas: nos contamos nuestras vidas y confidencias (ella se moría de risa por el dramatismo que le daba yo a la historia de cómo me dejo mi novio anterior a ND, a quien ella también conoce), fuimos de compras juntas, nos aconsejábamos potingues (bueno, eso ella a mí porque entonces yo no era nada de potingues), nos ayudábamos a depilarnos, nos cuidábamos cuando estábamos malitas (me hizo un caldo que me supo a gloria cuando estuve resfriada)… Y también vimos mucho la tele. Casi siempre con una bolsa enooorme de Torciditos (allí siguen existiendo) que devorábamos mientras veíamos esos programas gringos de citas a ciegas o (supuestas) estrellas en decadencia que enseñan su vida. Y telefilmes. ¡Por fin! alguien que, como yo, se sabía nombres de grandes iconos del telefilme sobremesero: Tracey Gold, Morgan Fairchild… y era capaz de disfrutar con lo malísimos que son (sé que suena imposible pero no lo es, haced la prueba).

Luego yo me tuve que volver y ella se quedó allí algo más de tiempo. Desde entonces entre nosotras nos llamamos Chispa. Nadie más nos lo llama.La verdad es que es la hermana perfecta. Y es un montón de cosas que yo no soy: es guapa, es lista, es valiente, no tiene prejuicios, se mete a cualquiera en el bolsillo con un encanto natural a miles de kilómetros de la cursilería, es ambiciosa sin dejar de ser la mejor compañera (y curranta) y, como ya he dicho, es la mejor consejera de potingues del mundo. ¡Ah! También puede ser malísima porque, como ¿Mae West?, cuando es buena es buenísima pero cuando es mala… cuando es mala es mucho mejor.

Muchas felicidades, Chisp. Hace ocho años lo estábamos celebrando en el desierto.

9 comentarios:

  1. uy me he puesto los anteojos en lugar de las gafas o esto está un poco grande.
    En cualquier caso bonito, bonito...
    la letra grande será el tamaño de vuestra amistad.

    ResponderEliminar
  2. Es el pu... maldito blogger que ha hecho de las suyas. Voy a ver si lo arreglo antes de que despegue el ojo la susodicha. Y yo tan contenta pensando que sabía programar los posts. Pues si el resultado va a ser éste...

    ResponderEliminar
  3. Yo pensaba que tu amiga tenía 32 dioptrías :)
    Me alegro de saber que es el blogger el culpable.

    ResponderEliminar
  4. Pues yo también felicito a Chispa grande, además he de decir que me la cuidaste bastante bien.

    ResponderEliminar
  5. Jo, yo tampoco tengo hermanas y siempre he soñado con algo así.

    ResponderEliminar
  6. Pues que sepáis que por mi culpa vamos todos con dos días de retraso. Ni siquiera me sé el cumple de mi 'hermana'. Fue el sábado. Lo siento Chisp :(

    ResponderEliminar
  7. Yo creo que si la gente se pensaba que erais gemelas y tu dices que ella es muy guapa... el silogismo está claro!

    Yo antes también he entrado y me he asustado, pensaba que tu ¡hermana era muy miope o así.

    ResponderEliminar
  8. Pues sí, pues sí, soy bastante miope (otra cosa en la que nos parecemos las dos)... y si además estoy llorando como una magdalena, el resultado es que efectivamente, veo menos que Pepe Leches.

    Chispi, eres... eres... eres la hostia!!! Me has hecho un regalo precioso, el mejor regalo del mundo. Mil gracias!!

    Besos

    ResponderEliminar