Todo, todo, todo está en los libros

No sé cuándo empecé a leer, supongo que a la edad en que nos enseñaban en el cole. Lo que sí recuerdo es que he leído (o me han leído) desde muy pequeña. Teníamos muchos de aquellos cuentos troquelados que había entonces, con la cubierta de cartulina, el papel rugoso, dibujos muy grandes y tres o cuatro líneas de texto. También los de Teo, que eran los que más me gustaban, cuadrados y grandes de tapa dura y con esos dibujos que tienen un millón de detalles y la última página con la guía didáctica. De vez en cuando nos regalaban algún cuento de súper lujo, de tapas duras que tenían lo que ahora se llaman pop-ups y que se movían si tirabas en algún sitio. En esa época todavía me leían los cuentos.

Cuando ya empecé a leer yo sola lo primero que recuerdo es ‘Mujercitas’. Sé que es imposible que fuera eso lo primero que leí, digo que es lo primero que recuerdo haber leído sola. Era una edición enorme de tapas duras y papel brillante con algunos dibujos. Me encantó. Con aquellas hermanas tan diferentes entre sí, la madre, la criada, el padre ausente por la guerra, Laury (que no podía entender que fuera un nombre de chico), sus penurias, la Navidad… Además me lo regalaron en varias ocasiones, creo que tres, y todas esas veces (y varias más) lo leí. Es curioso que nunca leyera la continuación. Y supongo que si lo leyera ahora me parecería el colmo de lo cursi.

Lo siguiente que recuerdo es descubrir a ‘Celia’. Fue unas navidades en casa de mis abuelos. No tenía qué leer y me mandaron a la que había sido la habitación de mis tías. No sé por qué, a lo mejor porque era el más cochambroso de todos, me decidí ‘Cuchifritín y Paquito’. Tenía el lomo deshecho, solo le quedaba la trama de tela entre las dos tapas, que tenían ‘comidas’ las esquinas y el dibujo desgastado y le faltaban las primeras páginas pero como eran historias independientes en cada capítulo no había problema. Celia me cautivó desde el primer momento y luego tuve varios más de la colección. Entonces eran cuadrados, de tapa blanda azul y papel muy fino. Conservaban las ilustraciones de la colección que tenían mis abuelos.

Supongo que luego debí de pasarme a ‘El barco de vapor’. Pasé de los azules a los naranjas en seguida. Y luego a los rojos, un poco antes de la edad recomendada, lo cual me hacía sentir muy orgullosa. Estaban ‘Fray Perico y su borrico’, ‘El pirata Garrapata’ y, sobre todo, uno que me impactó mucho que se llamaba ‘Charcos en el camino’ que, creo recordar, trataba de unos niños londinenses a los que mandaban a una granja durante la II Guerra Mundial. También por esa época leía muchos de una colección infantil de Alfaguara. De esa eran los del Pequeño Vampiro y otros de de una niña que se ponía piruletas verdes en los ojos para verlo todo de color de rosa. Es posible que se llamara ‘Piruleta’ pero no lo puedo asegurar porque mi memoria es un desastre y google no me ha sido de ayuda esta vez.

En otra de mis incursiones en la habitación de mis tías descubrí ‘Cuarto curso en Torres de Mallory’ y a Enid Blyton. Era una colección sobre una niña en un internado inglés. Cómo lo disfruté. En cuanto lo acabé empecé por el primer curso. Y recuerdo la emoción de ir a la librería a preguntar si tenían el siguiente en cuanto terminaba uno. Eso sí, hasta muchos años después no supe qué era el dichoso lacrosse al que jugaban a todas horas. Al terminar la serie me pasé a ‘Las mellizas en Santa Clara’ que era prácticamente lo mismo. No fui mucho de Los Cinco. Yo era más de los Hollyster y su sedán (que tampoco sabía lo que era) amarillo.

Luego vino esa etapa de la preadolescencia en la que mi padre me recomendaba libros de entre los que había por casa. Algunos con éxito como Agatha Christie o las novelas negras de Hammet y Chandler que devoré durante una época, en la que también estaba fascinada por el cine negro y sus mujeres fatales. Otros fueron fracasos totales como ‘El señor de los anillos’ o ‘Rebelión en la granja’, que no estaba preparada para comprender todavía.

¡Ah! casi se me olvida. En esta misma época tuve una fiebre que va a acabar con mi (escaso) prestigio cultureta. Me aficioné a las novelas románticas de una tal Victoria Holt. Amores imposibles ambientados en el XVIII o así. Y, lo que es todavía peor, me leí toda la colección de ‘Flores en el ático’, que era una historia ridícula sobre unos hermanos encerrados en un ático (obvio) que al final acababan enrollándose. Sin palabras.

Pero de repente, un día, mi tía (una de las de la habitación) me regaló su ejemplar de ‘El guardián entre el centeno’. Acababa de cumplir los quince. Creo que es de los libros que más me ha impresionado nunca. Supongo que su protagonista leído a esa edad impacta a cualquiera. Lo releí varias veces en aquella época. Y luego muchos años después. No tendría que haberlo hecho porque ya no me impresionó nada y además me descafeinó el primer recuerdo.

Por esa época también descubrí a Mendoza, al que desde entonces sigo además de leer. Y un poco después a Paul Auster. Es una de las pocas cosas, tal vez la única, que le debo a mi el novio. Bueno, le debo el descubrimiento de Paul Auster y el de la Velvet, además de un montón de sufrimiento y malos ratos pensando que aquello era el amor. Qué tonta.

Cuando me vine a Madrid mis fuentes lectoras venían fundamentalmente de dos sitios. Una era la casa donde vivía, donde había un montón de best sellers ambientados en la guerra fría. La otra fuente era la fnac. En cuanto tenía algo de dinero, me iba directa a la zona de libros de bolsillo y me compraba lo que me apetecía en ese momento. Y que iba por épocas. Recuerdo una que me dio por Hesse y me lo leí todo. O por Auster, y me pasaba meses leyendo solo a Auster. O por el cine, y me compraba libros súper gafapastas de cine o biografías.

Después he ido leyendo cada vez menos, la verdad. Pero creo que estoy en vías de recuperación gracias, sobre todo, a los regalos de ND, a las recomendaciones de Molinos y a la pasión de Di en sus posts sobre libros. Ahora mismo tengo a La Regenta esperando a que acabe un regalo de reyes de ND.

22 comentarios:

  1. Charcos en el Camino también me gustó muchísimo. Creo que eso no lo hemos hablado nunca (a lo mejor sí y me espera una bronca de esas de 'es que no escuchas nada de lo que digo').

    Yo, de las cosas que más contento estoy es de que nuestros hijos todas las noches quieran que les leamos un cuento y que irse a la cama sin cuento sea de los peores castigos que pueden imaginar.

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  2. Creo que no hay bronca, no me suena haberlo hablado. Qué gracia.

    Pues sí, está muy bien que les gusten tanto. Ayer cuando entré en el salón después del baño y os encontré a los tres leyendo en el sofá casi me añusgo. Ay, qué tonta estoy.

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  3. Oh..

    Me acuerdo de la canción que da título al post.

    Yo también lei a Celia y Mujercitas.

    De los de Alfaguara Naranaja me flipó " Charlie y la fábrica de Chocolate" y uno que se llamaba creo " Konrad el niño que salió de una lata de conservas". ( creo que era Konrad, pero lo mismo era Eric)

    Te ha quedado muy chulo.

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  4. Me has provocado una sonrisa; muchos de los libros que has comentado también me los leí de pequeña. Yo añadiría los de Puck, los de los cinco (a mí sí que me encantaban) y unos que no me acuerdo cómo se llamaban, pero eran de misterio/detectives y el protagonista se llamaba Fatty.

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    1. Los libros de fatty corresponden a la colección Misterio, de Enyd Blyton. A mi me encantaron

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  5. Yo leí a Charlie támbién en esa edición pero no me gustó entonces. Gracias Moli (sonrojos cibernéticos varios). El otro no lo recuerdo.

    ¿La canción no era de un programa de libros que había los sábados por la mañana en la segunda cadena? Hace poco le pregunté esto mismo a mi madre y me miró como si estuviera loca.

    DocChoa, no he puesto a Puck porque solo leí uno o dos, los Cinco tampoco mucho. Al otro no le conozco ¿Fatty? Pobre.

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  6. Yo tambien leí todos ésos, bueno todos no, los del Barco de Vapor no me gustaban.
    Dra: Fatty era de la colección de Enid B. "misterio" y sus aventuras las pasaba con Pip, Larry, Bets y su perro Buster. A mi también me gustaba.
    Pero además estaban los de Emilio Salgari, los cuentos de Dickens,"los tres investigadores", "Heidi", "Corazón" y mucha poesía... leía todo, todo lo que caía en mis manos.
    Después cambié mi forma de seleccionar libros. Ahora, depende del estado de ánimo, del tacto, del olor del libro... de intangibles así.
    Por cierto, a mi "El guardian entre el centeno" se me atragantó porque me pareció una bobada y no pude acabarlo (copié el trabajo de literatura de un compañero). Nunca lo he retomado.
    Una entrada muy chula.

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  7. Gracias por venir, 112. Claro que me he dejado muchos aunque estos son los que más recuerdo (ahora).

    Creo que con El guardián depende mucho del momento en que estés. Y creo que tiene una edad muy concreta también.

    Me alegra que te haya gustado.

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  8. Los cinco y los Hollister, "el señor de los anillos" y "el hobbit", el TBO y las novelas de caballería de mi abuelo, algunos de "el barco de vapor", y había unas colecciones con un trozo de lomo de un color, según el color de una temática y de una edades, no me acuerdo del nombre y ...

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  9. ¡¿Quién me iba a decir a mi que acabaría comentando en una entrada sobre libros?!

    Leer tu entrada me ha hecho recordar viejos tiempos y descubrir que yo también leí. Sobre todo, a raíz de un comentario, me ha venido a la cabeza "Corazón", una edición que había en casa de mis padres y que devoré varias veces.

    En cuanto a "Los cinco" y "Los Hollister", nada de nada, me parecían lo mismo y recuerdo como si fuera ayer, una vez que estuve enfermo y me regalaron ese libro. Ni lo abrí

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  10. Jó, mamy dice que de las "colecciones" infantiles las recuerda todas, y que hasta que descubrió qué era el lacross andaba la mar de intrigada, del Barco de Vapor roja recordamos con especial cariño "La Hija del Espantapajaros" y "Campos Verdes Campos Grises" y lo que no olvidaremos jamás es nuestro "enganche definitivo" a la lectura en torno al verano de los 10 años que mamy se leyó prácticamente todo Julio Verne en una edición juvenil con ilustraciones maravillosas heredada de sus primos mayores.

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  11. Yo también leí los cinco y los Hollister.
    y no se como hacer para que mis hijos lean. No les atrae nada...me da miedo que se lo pierdan.

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  12. Mi hijo devoraba comics de spiderman y de superman con 4 años, eso sí, se los leíamos y cuando aprendió a leer empezó él solo. Ahora tiene 7 y lee a Jerónimo Stilton y el Superhumor, se parte con Mortadelo y Filemón, y eso que a mí nunca me hicieron gracia, pero bueno. También lee los cómics de Asterix, y por supuesto los de Ben 10.
    La enana tiene 4 años y no perdona el cuento de irse a dormir.

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  13. Mi hijo devoraba comics de spiderman y de superman con 4 años, eso sí, se los leíamos y cuando aprendió a leer empezó él solo. Ahora tiene 7 y lee a Jerónimo Stilton y el Superhumor, se parte con Mortadelo y Filemón, y eso que a mí nunca me hicieron gracia, pero bueno. También lee los cómics de Asterix, y por supuesto los de Ben 10.
    La enana tiene 4 años y no perdona el cuento de irse a dormir.

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  14. Creo que esto de tener un blog va muy ligado a estar leído. Eso sí desafortunadamente no todo está en los libros, las cosas importantes, aunque los libros lo son también, no están en los libros, incluso hay cosas que no se pueden aprender.

    Ahora que ya me he dejado unos jirones de amargura, paso a los libros, hace poco hablé en el blog de Los cuentos para jugar, me gustaban mucho, era de Alfaguara, también recuerdo el de Charlie de esa colección. Como no tengo memoria y acabaré como el protagonista de Memento no recuerdo títulos del barco de vapor, pero me tuve que leer todo. Otros que recuerdo eran los de elige tu propia aventura, que casi siempre acababan como el rosario de la aurora y en la que me hacía habitualmente trampas. Julio Verne también me dio muchos días de diversión, y Gerald Durrell, me parecían unos libros divertidísimos.

    Y como era un niño raro encontré la historia universal de Asimov y me parecio la leche, creo que fue entonces cuando me hice de romanos.

    Me ha gustado mucho el post, a ver si te prodigas más!!!

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  15. ANI, me hace mucha ilusión, como te he dicho otras veces, que por mis "así lo vi yo" te den ganas de leer algún q otro libro más.

    He encontrado muchos puntos en común con nuestra historia lectora: sobre mujercitas recuerdo lo mismo, y q me identificaba con Jo, que era la "trasto" (de esto he hbalado algunas veces, en mi epoca no se lelvaba ser la princesa sino la tomboyish.. como la george de "los cinco"). Esta coleccion la devore ávidamente, y varias veces... la leí al principio d ela biblio dle cole, y luegos me lso iban comprando! Ahi estaba el germen de mi historia con TENER mis libros.

    Tb leí Celia, q creo q ya era un tanto vintage en nuestra época.. tn los del Barco d evapor, pero no reciurdo del del "Charcos bajo la lluvia". Me encnataban los de los internados ingleses, todos, con su fiesta nocturna en la piscina y tal.

    Tb tuve mi época Agtha Christie.. una pasada, devore un monton. No tuve fase romántica, ni fase enanitos (lei los de Michael Ende y tal, pero no el hobbit y anillos), algo de Asimov, pero sobre todo empece prnto con Delibes y compañía.

    En 2 BUP me gustaba un chico q hacia primero de Filosofia y letras. Por su culpa empece a leer a Joyce, por ej (sin enterarme de mucho, a esa edad, supongo, lei "El retrato del artista adoelscente") y a Freud (convulsiones me dan ahora). Una pedrada... asi he acabado en el arroyo..:)

    besos

    di

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  16. Este "post" da para mucho.
    Yo empecé con Julio Verne, después vino Enid Blyton.
    "Flores en el ático" me impactó.
    "Corazón" lo releí(yo no soy de releer).
    "El guardián..." lo leí de mayor y no me gustó nada.
    "Celia" es de la época de mi madre y así se llama mi hermana.
    Lo siguiente que recuerdo es Agatha Christie y Vázquez-Figueroa, toooodos.

    Gonzalo¿qué edad tienen tus churumbeles?

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  17. Puck...me los leí todos,yo quería que me mandaran a un internado.
    Hace muy poco que me he leido "El guardián entre el centeno". ¡Qué decepción! Igual tienes razón y es un libro para una edad muy determinada y yo ya hace unos añitos que pasé la adolescencia.
    Mi hija tiene 8 años y le encanta leer: Jerónimo Stilton, Kika o comics de las Winx, le da igual.

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  18. Yo una vez intenté leer uno de Guillermo el Travieso y no me gustó nada.

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  19. No me suena esa colección Peque.

    Pater, los libros siempre vuelven.

    Babunita, los campos no los conozco y los clásicos nunca han sido lo mío, no sé por qué. Tengo que corregirlo. De Verne creo que no he leído nada.

    Gonzalo, mi padre tuvo esa lucha con mi hermano toda la infancia y ahora él lee más que yo. Si les léeis cuentos creo que no podéis hacer más.

    Juanjo, lo de los clásicos ya lo he dicho ahí arriba. Los cuentos para jugar no los conozco. Recuerdo los de tu propia aventura, nunca me emocionaron aunque en la biblioteca del cole estaban solicitadísimos. Sobre prodigarme, lo intentaré. Ah! se me olvidaba Freaky!!

    Di, yo también me identificaba con Jo, por lo de los libros, en el resto era más como ¿Beth era la cursi repelente? Celia lo leyó mi madre y creo que es de la república o primera posguerra. La autora es bastante interesante. Leí algo una vez por internet. Lo del de filosofía y letras... ejem, Lolita.

    Pseudo, Corazón tampoco lo conozco.

    Bienvenida Anita, casi tocaya, los míos no conocen a Jerónimo Stilton (yo tampoco).

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  20. Cuqui!!

    Celia es mi infancia, no sé las veces que los he leído y recuerdo que no paré hasta que los tuve todos (hasta el que sacaron muchos años más tarde de "Celia en la Revolución")

    Muy fan de las gemelas en Santa Clara y Torres de Malory...mi madre los regaló y me los tuvo que volver a comprar (hace dos o tres años de eso)


    Me estoy leyendo todo vuestro blog, del final al principio.

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  21. Yo tuve solo unos pocos Celias, no todos. El de la Revolución también me lo regalaron unos reyes.

    Cuando nació C mis amigas le regalaron unos pocos de una nueva edición que hay ahora. Me hizo mucha ilusión.

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