El Ecce Homo y su señora

Vosotros, que sois muy mal pensados, ya estaréis pensando que me voy a hacer la víctima, pues habéis acertado, pero es que llevo encadenadas una serie de catastrófocas desdichas en mi bien merecido descanso que pondrían a prueba al más pintado. Cualquiera diría que me ha mirado un tuerto!

El verano lo empecé empotrándome un dedo contra un sofá en casa de mis padres en Ávila. Afortunadamente no me lo rompí, pero aún a día de hoy me duele cuando me lo pisan los niños (porque los niños siempre encuentran el sitio más débil. J. me ha dado un par de cabezazos en salva sea la parte según venía a darme un abrazo que me han hecho ver las estrellas).

Para continuar, mi padre se ha traído a Portugal el canal+ para poder ver la tele española. Tampoco es que haya mucho que ver, pero se entiende algo mejor que la portuguesa. Porque he llegado a la conclusión de que el portugués es el español sin pronunciar las vocales. Hay que tragárselas todas. El caso es que mi padre contactó mediante un amigo suyo de la playa con un antenista para reorientar la parabólica. Mientras estábamos conectando el canal+ cedió el mueble de la televisión y capturé la televisión al vuelo ganándome un par de moratones en el brazo bastante aparentes.

A continuación vino nuestra intoxicación por mejillones silvestres (que para lo que cuesta un kilo de mejillones ya son ganas de buscarse problemas) que nos han tenido postrados en el lecho del dolor, y con un baño cerca, tres días.

Y, para completar el póker de ases, hace un par de días que me dio una contractura en la espalda al levantar a mi hija C. del suelo mientras daba saltos. Tengo la espalda hecha un higo y hay muchas cosas que no puedo hacer. Además, cuando intento hacer algo, mi santa esposa me lo impide y me riñe como si fuera un niño. No entiende que me siento fatal sentado sin hacer nada. Bueno, supongo que sí lo entiende, pero entiende que es mejor cargar con todo el trabajo hasta que me ponga bueno que que intente ayudar y me lisie de por vida.

El caso es que me siento un inútil (más que de costumbre) y me da rabia no poder hacer esas tareas que normalmente me da rabia hacer. Puede parecer absurdo y seguramente lo sea, pero es como me siento.

Mi señora esposa está cargando con mucho más trabajo del que le toca con su santa paciencia, porque ella, no os quepa duda, es una santa, pero no se lo digáis porque luego se le sube a la cabeza.

Espero terminar con esta crónica mis desdichas, pero sobre todo espero terminar con las desdichas de Anniehall.

10 comentarios:

  1. Espero que estés mejor ND y que Anni lo lleve bien.

    Por cierto..por si no lo sabéis en Oporto hay un museo del Tranvía chulísimo..con muchos tranvias y vagones y te dejan subir y montarte.

    Lo sé porque llevé al ingeniero en nuestro viaje de fin de novios.

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  2. Animo, Niño, cúrate antes de que terminen las vacaciones y te toque volver al tajo...

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  3. Animo, Niño, cúrate antes de que terminen las vacaciones y te toque volver al tajo...

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  4. Yo desde el viernes 3 picaduras de mosquito, una de avispa mientras corría y un orzuelo en el ojo

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  5. No, si está comprobado y hecho púlico que las vacaciones os sientan fatal, a todos. Yo me vuelvo a ir la semasna que viene y dado la racha que amenaza a la esfera blogueril me estaré sentada en casa bebiendo vino y viendo las tormentas de verano del pirineo aragonés.

    Annie, resiste!!

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  6. Moli, ¿que es eso del viaje de fin de novios? Yo me lo perdí seguro...
    ¿Se puede recuperar?

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  7. Moli, lo llevo bien siempre que me haga caso. Aunque me doy mucha lástima en modo madre con ND.

    Y, mierda, es verdad, contaste lo del museo del tranvía y había pensado en venir este verano. Ya vamos a tener que dejarlo para el próximo. Eso y el restaurante chulo que no catamos.

    Diva, mejor sofá pero sin alcohol no vaya a ser que del sofá a la cama te accidentes también.

    Pues debe dar pena verte Peter. A mejorarse.

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  8. Muchas gracias a todos. Ya estoy bastante recuperado y ayer estuvimos en un centro comercial de esos de outlet y Anniehall también se recuperó (y yo, que me compré unos zapatos).

    Peter, eres un envidioso... a este paso me voy a recuperar rápidamente, pero por comparación contigo.

    Moli, intentaremos ir el próximo año, o a lo mejor hoy porque hay una niebla que me parece que ya hemos terminado con la playa por este año.

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  9. Si es que los hay que habéis nacido para currar y los hay que hemos nacido para estar de vacaciones (aunque es cierto que yo tengo una curiosa tendencia a perder piezas dentales durante las vacaciones)
    Ay Annie, cuánto te echo de menos....
    Tochi

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