La madurez, esa gran desconocida


Ya estamos de vuelta en casa, aunque sin niños, que se quedan hasta el jueves en el pueblo con los abuelos. No hemos tenido ninguna sorpresa desagradable como que se fuera la luz y el frigorífico hubiera creado vida como ya nos pasó hace unos años. Para variar hemos dormido mal en lo que ya parece una maldición.

Los geranios, sorprendentemente, han sobrevivido a tres semanas sin regarlos. Anniehall se ha ido a trabajar y a mi todavía me quedan dos días hasta el 1 para volver al tajo.

Toda esta introducción no tiene nada que ver con lo que quiero decir, pero es que tampoco veo como hincarle el diente a algo que me ronda la cabeza desde hace tiempo y es una sensación de fraude como 'mayor'. A lo mejor fraude es un poco fuerte porque yo no engaño a nadie, al menos voluntariamente.

A lo que me refiero es a esa sensación que tenía cuando era pequeño de que los mayores lo sabían todo, que eran como gurús que tenían claras todas sus decisiones y, de paso, las tuyas. Que eran gente madura, con responsabilidades y con entereza para afrontarlas.

Ahora que estoy al otro lado y tengo esas responsabilidades me siento abrumado como si fuera el protagonista de Big, una especie de niño metido en el cuerpo de un hombre. Porque yo me siento por dentro el mismo chaval, aunque ya no lo soy, que se enfrentaba hace ya décadas al mundo por primera vez. Es curioso que cuando me fui de casa a Madrid a la universidad me sentía mayor e importante. Ahora, cuando dentro de unos días la universidad se vuelva a llenar de chavales los miraré y pensaré para mí 'pero qué hacéis aquí, volved a párvulos o a EGB (qué viejo soy, es como cuando mis padres me hablaban del preu) o a jugar a las canicas!'

El caso es que pasa el tiempo y yo no me siento un señor de 37 años. Supongo que mis hijos me verán a mi como yo veía a mis padres. Pensarán que tengo respuestas para todo, que no me equivoco, que lo sé todo, pero visto desde este lado me asaltan dudas y temores a cada rato. No me consuela el pensar que a mis padres les pasaría lo mismo, supongo.

Ahora, cuando se está aquí, resulta que madurar no es saber las respuestas cual repelente niño Vicente, sino una especie de huida hacia adelante porque no queda más huevos que tomar decisiones. No es que sepas que hay que hacer, es que hay que hacerlo, intentar tomar las mejores decisiones posibles, pero sabiendo que muchas veces puedes estarte equivocando.

Eso no te lo cuentan, tienes que descubrirlo a las duras. Uno pensaba que madurar era saber qué hacer y es, nada más y nada menos, que no puedes esperar a que alguien decida por ti. Yo me siento un chaval, aunque ya voy teniendo mis achaques. Más que como un chaval es como si fuera un Superman al que le han puesto el collar de kriptonita. Me miro y digo: ¿dónde están mis súperpoderes...?

Y no aparecen.



22 comentarios:

  1. Mire ustes, Señor Blasco. No es que sus hijos lo vean mayor. Es que yo tengo un hijo de 34 y me refiero a él como ese Señor. Le digo a su madre cuando ella está de viaje: "Ese señor vendrá a comer el sábado".

    Mucho ánimo, que de vida adulta, tirando de medias, le quedan unos 13 años.

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  2. Yo estoy a punto de entrar en modo pánico, porque empiezo a darme cuenta de que mis padres (mis padres!!!) se apoyan en mi para tomar decisiones. Y si ya me abruma ser madre de mis hijos (imposible que yo sea para mis hijos todo lo que mi madre ha sido y es para mi y... todo eso de la madre de verdad), no puedo, o no quiero, imaginarme el mundo sin ser "hija de". Será que soy una inmadura.
    Tochi

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  3. Supongo que mis hijos sí me ven mayor, a lo que me refiero es a que yo no me veo mayor, no me veo preparado y supongo que nunca lo estaré. Nunca estaré seguro de las decisiones que hay que tomar y que no sólo me afectan a mí y de los resultados que puedan derivarse de ahí.

    En fin, señor NáN, gracias por los ánimos.

    Tochi, es que si pensamos que nuestros padres eran como nosotros se empiezan a abrir grietas en el espacio-tiempo que harían que nuestro universo se colapsara.

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  4. Puff..ND vaya tema para un lunes por la mañana.

    Yo te entiendo perfectamente..me paso el día pensando..¿ pero qué cómo me dejan a mi tomar las decisiones si no tengo ni idea de lo que hago?

    Creo que mis hijas todavía no se han dado cuenta de que soy una duda con patas...a ver cuanto tardan.

    Tochi, lo de darte cuenta de que tus padres dependen de ti es una de las cosas más duras que hay..se acaba la época "segura" de la vida...

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  5. A mí me pasa parecido, a veces las responsabilidades me axfisian y echo de menos el cascarón, la época feliz en que bastaba con jugar e ir al cole.

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  6. Cómo estamos!! Cada comentario más alentador que el anterior.

    Pues yo añadiré algo más. Además de lo que ya comentáis a mí también me pasa que de cuando en cuando pienso 'cuando pase tal cosa...' del mismo modo que cuando decía de pequeña 'de mayor seré astronauta'. Es decir como si tal cosa vaya a suceder sin que yo tenga intervenir para nada y sin que tenga que tomar decisiones encaminadas a que eso pase. Luego me despierto pero me asombra seguir teniendo el mecanismo mental ahí.

    También me disgusta que mis padres me consulten sus gastos importantes como pidiendo permiso porque eso afecta a mi herencia. Yo ya les digo que es su dinero y que hagan con él lo que quieran. Porque así lo pienso y porque me da mal rollo. Y también porque poco hay para heredar, la verdad :)

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  7. Lo siento por el tema, tampoco creo que sea triste, simplemente asusta un poco.

    Tampoco he pensado en que era lunes. Como sigo de vacaciones... (es broma!!)

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  8. Pues a mi me gusta mi epoca actual.Tengo 38. He llegado hasta donde estoy de forma bastante consciente y me gusta.
    Lo que echo de menos es que a medida que pasan los años se me van muriendo "mis viejos" (amigos,abuelos,parientes,padre...) y echo de menos su presencia.
    Nunca he añorado el pasado: porque el pasado, (si somos objetivos) tambien tuvo su stres, sus dudas, su incertidumbre... y en ´el,(como ahora), tampoco estuvimos nunca a salvo de nada.
    "La madurez" no existe.Una cosa es vivir la edad madura de la vida (que para no hacerlo solo hay un remedio) y otra alcanzar la madurez. Creo que cada etapa tiene "su madurez" y habra que vivir lo que toque, lo mas tranquilos y felices que se pueda.

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  9. A mí me gusta también sólo que es diferente a cómo esperaba.

    Lo de la gente que se va yendo es una gran putada, será ley de vida, pero es una mierda.

    Por cierto NáN y 112 creo que son vuestros primeros comentarios por aquí. Pues como decía Lina Morgan (y creo que antes Celia Gámez) 'agradecida y emocionada, solamente puedo decir, gracias por venir'.

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  10. A mí también me gusta. Lo que no me imaginaba era sentirme un chaval en el cuerpo de un adulto. A lo mejor me dejado llevar por la lírica y no lo he expresado bien, pero no me quejo de nada.

    Soy feliz, ¿qué más se puede pedir?

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  11. Si creo que es mi primer comentario, aunque os he leido mas.
    ND por mi tierra dicen "es que le engaña la cabeza". No se por que pero por aqui con 80a quieren seguir subieno al tejado, a los arboles, etc. y los jovenes dicen eso. Supongo que a todos nos pasa: seguimos siendo jovenes siempre!. Pero a mi entender resulta patetico y a veces peligroso comportarse como tal despues de determinada edad.
    Me gusta el blog.

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  12. Los padres siempre nos van a ver como niños, aún así ha medida que ellos van envejeciendo se apoyan en nosotros y no van dejando la responsabilidad de decidir por ellos, y un día te encuentras con qué decides por tus padres y tus hijos deciden por tí. Es raro pero se acepta. Supongo que es "ley de vida", ¡¡¡que chungo suena!!!

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  13. Perdón, no quería que saliera como anónimo, pero no estoy muy ducha en esto. Victoria.

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  14. Que, no Anónimo-Victoria, que los vemos como señores. A mí me da rubor que haya dejado de ser "un chico".

    Gracias, Anijol, por la recepción.

    Y como el veterano de la casa, puedo decir que por dentro te sientes cálido y joven, pero por fuera no lo eres y es mejor tenerlo claro: además, las cosas que te apetecen son muy distintas. Cuando vuelvo a las 11/12 de tomar unas copichuelas y veo montones de jóvenes que van a ello (vivo en Malasaña), no los envidio. Más bien pienso: "me dejaría cortar cuarto y mitad de una pierna antes que pasar la noche entera por ahí".

    Así de sencillo. Así de sabia es la vida.

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  15. Sí, si ahora me apetecen otras cosas distintas que antes.

    Por ejemplo, prefiero tomarme un solo gintónic bien servido en copa de balón y con una buena conversación que tomarme diez o doce copas y llegar arrastrándome a casa después de haberle pisado el pie a Tochi.

    Pero por dentro no me siento muy diferente de aquel chico y creía que sí que me sentiría 'mayor'.

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  16. Por cierto, ya habréis notado que la que tiene mejores modales es Anniehall. Perdón.

    Bienvenidos NáN, 112 y Victoria.

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  17. Mi abuelo con más de ochenta no quería ir a un centro de día al irse a vivir con nosotros, cambiando de ciudad, sin conocer a nadie, porque 'eso estaba lleno de viejos'.

    NáN, me pasa lo mismo sobre salir de copas. Te compadezco por esa parte de vivir en Malasaña, espero que no encima de un bar de copas.

    Por cierto, que antes se me ha olvidado ¿despues de los cincuenta ya no es vida adulta? ¿qué viene? ¿la vida senecta? Horror, me plantaré en los cuarenta y nueve entonces.

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  18. ah, Victoria, bienvenida a ti también, claro.

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  19. Yo creo que en algún momento todos nos quedamos en una determinada edad mental, y de ahí no nos movemos aunque cumplamos ochenta. Otra cosa es que adaptemos nuestro aspecto y comportamiento social a lo que se supone, pero mentalmente nos sentimos igual de jóvenes. Por eso nadie quiere morirse, y los abueletes quieren seguir segando o subiéndose a las higueras.

    No sé si eso es malo o bueno, pero pasa.

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  20. Ah, mi madre tampoco quiere ir "A donde los viejos". Ni apuntarse a excursiones con viejos verdes...

    Tiene casi 68 años.

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  21. Niño desgraciaíto, eres muy amable.

    Anniehall: desde los 50 empieza una lentísima deriva hacia la recuperación de uno mismo. Es como para no perdérselo, así que tranquila. Desde ese momento, supongo que la vejez tardará años en llegar.

    Vivo en Malasaña, pero frenta a los jardines de un palacio. Es un barrio-pueblo perfecto (salvo que tengas bares muy cerca). Pero tampoco es tan grave, porque el lío es dos noches a la semana de 1 a 3 o 4. No hay que ser quejicas. El resto del tiempo es un pueblo en el que muchos nos conocemos por el nombre.

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  22. Yo siempre he pensado que Malasaña debía ser un sitio muy bueno para vivir, salvo los fines de semana.

    Cuando iba por allí me recordaba mucho a Ávila. Casas un poco antíguas de cuatro - cinco pisos, aceras estrechas con los bolardos.

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