Los cumpleaños en el trabajo, esos grandes desconocidos

Dentro de poco será mi cumpleaños, tampoco es algo para tirar cohetes, es algo biológico, sin que uno tenga ningún mérito en ello y más bien tenga algunos deméritos. Tampoco es que sea un tipo huraño al que no le guste cumplir años, no es eso. Supongo que cuando cumpla cuarenta me sentará bastante peor. Me pasó cuando cumplí treinta. Debe ser que en mi mente ingenieril tengo desconfianza hacia los números redondos. No sé si a vosotros os ha llamado alguna vez la atención algún cartel de esos que hay en las obras en los que aparece el presupuesto total y siempre aparece un número horrible con decimales, si es el caso, no penséis que ese número sale de unos cálculos elaborados, ni mucho menos. Cuando yo tenía que poner esos precios, en lugar de ser la suma de innumerables partidas y precios unitarios, se hacía exactamente al revés. Me decían: el total tiene que ser X millones de euros y tú lo maquillas para que parezca que es otra cosa. Y yo lo maquillaba y parecía otra cosa, aunque no sé muy bien qué...

En el mundo del cumpleaños se pasa por varios estadios. De pequeño es el mejor día del mundo y el que no te inviten a un cumpleaños y a un amigo tuyo sí, es una tragedia (le ha pasado hace poco a C.). Se hacen regalos guays, se juega con ellos durante el cumpleaños y, con un poco de suerte, alguno se salvará del evento. Cuando se va creciendo, los cumpleaños siguen siendo importantes, pero menos. Se reduce el número de invitados, se tiende más al botellón que a celebrarlo en casa, los regalos no siempre son lo que se espera... El cumplir años cuando uno ya es talludito y trabaja puede ser algo que pase totalmente desapercibido o puedes llevar unos churritos y unas porras para celebrarlo o algo así. Por supuesto que no esperas ningún regalo a cambio. Es una fiestecilla. He de decir que este último paso lo digo un poco de oídas, porque en mi trabajo las cosas son de otra manera.

Aquí un cumpleaños vuelve a ser, desde el punto de vista logístico, como preparar un cumpleaños de tu hijo. Además este año se ha añadido una novedad que aún no está muy establecida, pero que se comenta, que es que al mejor celebrador de cumpleaños de este año se le regala un jamón (habrá que ver en qué queda). De manera que el nivel sube. Hasta la fecha ha habido tres cumpleaños que se hayan celebrado. dos de ellos han optado por la siempre socorrida paleta ibérica que es muy agradecida. Además dura varios días, tampoco muchos, en tres días está liquidada... El otro cumpleaños consistió en roscón y chocolate justo a la vuelta de las vacaciones de Navidad, que es algo que también se agradece bastante.

Así que hay que esforzarse para estar a la altura. Mi propuesta de este año es la siguiente: Un chorizo del pueblo de mi madre con sus correspondientes barras de pan (el chorizo pesará un par de kilos o así), dos tiramisús hechos por estas manitas y una botella de Tanqueray Ten con sus correspondientes limas, hielos y tónicas. Como véis nada que envidiar a la logística de las mediasnoches de nocilla y foiegras y de tarta de san marcos con velitas y tu nombre en chocolate junto con un Feliz Cumpleaños también chocolateado.

Respecto al gintónic tengo una cierta pesadumbre porque he sido yo el que lo he introducido entre mis compañeros de trabajo y ahora están todos un tanto abducidos por tan hermoso brebaje, de manera que hay semanas en las que el copeo fuera del finde vuelve a tomar cuerpo, incluso hay quién sólo tomaba cerveza y ya no puede pasar sin su copa de balón y su ginebra premium. Ya les he comentado que el gintónic es una bebida de gentlemen y que, como tal, no se debe abusar de ella porque tiene una resaca bastante mala, pero la juventud, ya se sabe...

Por supuesto que dicha celebración no conlleva ningún regalo para el celebrante lo que hace que juzgues con bastante severidad las celebraciones del resto, dado que ese es realmente el regalo, el que por un día no te acuerdes de la ensalada grumet, y no es poco, creedme, no es poco.

13 comentarios:

  1. ¡¡Primer!!

    A mi me flipan los cumples. El mío y el de los demás..aunque el mio más, por supuesto.

    Eso si, en el curro ni agua.

    Lo de los números de las obras me ha dejado flipada..yo siempre los miro.

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  2. Yo soy una vinagres del cumpleaños en el curro. Y vistos los últimos acontecimientos no sé si alegrarme o pensar en celebrar el próximo por todo lo alto.

    En lo privado hace tiempo que no lo celebro como Dios manda. Ahí sí tengo ganas de cambiarlo, mira.

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  3. Nosotros es que en el curro somos bastante pocos y bastante bien avenidos por lo que está bastante bien.

    Respecto a los números en las obras, puede que en algún sitio los hagan de otra manera, yo cuento mi parte de la historia que no es muy aleccionadora.

    No está bien ser vinagres, Anniehall. Ni en el curro, ni en el cumple, ni en ningún sitio...

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  4. Está bien que os guste celebrar el cumpleaños con los compañeros del curro; en el mío también se celebran, aunque se suele comprar algo en plan rápido para salir del paso: una bandejita con mini-napolitanas saladas y otras dulces, un par de ensaimadas... A lo que me niego en redondo es a hacer algo yo para llevarlo. Este año ganas el jamón fijo.

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  5. Bueno, Doctora, lo de hacerlo yo no lo tenía muy pensado, pensaba comprar algo, pero comenté lo del tiramisú y al final lo haré.

    Tú podías hacer tu famoso turrón de chocolate...

    Yo creo que lo del jamón al final no saldrá, pero estaría bien...

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  6. Si llevas el tiramisú ve preparando el jamonero.
    Ay los dramas en lso cumpleaños infantiles!!!!

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  7. Si llevas el tiramisú ve preparando el jamonero.
    Ay los dramas en lso cumpleaños infantiles!!!!

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  8. Tochi, gracias por la confianza en el tiramisú.

    Respecto a los dramas en los cumpleaños infantiles nos puedes hacer otra colaboración especial con tus anécdotas...

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  9. En mi trabajo a lo sumo se lleva una caja roja de Nestlé...
    En fin, que me apuntaba a lo del chorizo de pueblo a la voz de ya!
    Y felicidades por si se me pasa el día!!!!

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  10. Muchas gracias, meloenvuelve. Mi cumpleaños es el jueves, que no lo había dicho. Una caja de bombones tampoco es para desdeñarla, pero he de reconocer que estamos un paso más allá.

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  11. No dudo en las bondades del tiramisú, bueno no puedo dudarlas, es un hecho, pero creo que en estas cosas quedan mejores los recuerdos del salado que del dulce, claro que el chorizo compensa... va a estar reñido.

    Annie, yo quiero celebración por todo lo alto en tu cumple, sobre todo que ahora que soy del eje del mal, un chivato acusica y soplón. Y lo más importante, NO tienes que invitarme bajo ninguna circunstancia :)

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  12. ¿el jueves? vaya mientras tu celebras tu cumpleaños yo voy al lanzamiento de mi hermanita como solista en un local super chulo lo cuento aquí porque me muero de orgullo y se dio.

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  13. Juanjo, es posible que el salado sea más recordado, no lo sé. En fin, como llevo de todo tipo de vituallas supongo que nos lo pasaremos bien.

    Patito, pues suerte para tu hermana en su lanzamiento.

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