Entrando en el siglo XXI

Por fin me he decidido a comprarme un teléfono con internet, un smartphone (aunque parece que este término causa cierta suspicacia en ciertos sectores...). Esto se une a que hemos puesto internet en casa, me he hecho una cuenta de spotify y estoy bastante enganchado al libro electrónico. He dado un salto hacia la tecnología y me ha costado.

Cuando era chaval me encantaban los aparatos y estudiaba y me aprendía todas las funciones, aunque nunca las fuera a usar. En casa era el encargado cuando llegaba, como este fin de semana, el día del cambio de la hora de cambiar todos los relojes electrónicos de la casa y siempre que pasaba algo como que no se veía el vídeo, que había que resintonizar los canales o cosas así, me tocaba hacerlo a mí.

He ido perdiendo 'tecnicidad' si se puede decir un palabro tan horroroso. Ya no me emociona saber todas las funciones de un aparato o aprender a programar sincronizando la TDT y el vídeo. Me da igual. Sólo quiero saber hacer tres cosas básicas con cada aparato y punto. Eso crea problemas. Por ejemplo, tengo una estación meteorológica (regalo preferido por cualquier persona del género masculino) que me dice la temperatura y la humedad dentro y fuera de casa y también la presión. Bueno, pues se me ha acabado la pila del aparato que tengo en el balcón y cuando se la ponga ya no me voy a acordar de cómo sincronizarlo con el de mi mesilla.

Por otro lado veo a mis compañeros de trabajo con sus teléfonos con internet, sus wassup, sus twitter, sus gps que graban recorridos, sus aplicaciones absurdas y esas cosas y veo que me quedo atrás. Además, un proyecto europeo, el de Dresde, trata de un sistema de navegación para usuarios de transporte público y tiene una aplicación de Android y me parece que debería tener yo algo parecido, actual. Cierto es que me va a costar un dinero y espero sacarle utilidad. Al principio eso de tener internet en el teléfono me parecía una tontería, pero ahora lo veo bastante útil.

Además está mi gafapastismo incipiente. En el trabajo tienen la teoría de que poco a poco me iré quedando moreno, con flequillo lacio tapándome los ojos, escuchando músicas modernillas y con un iphone porque las gafas me irán poseyéndo...

Perdón, pero mientras estaba escribiendo esto me han llamado los señores de mi antigua compañía para ofertarme un teléfono y quedarme en su compañía. He tenido que hacer un excel, que se note que soy ingeniero, y he llegado a la conclusión de quedarme. Los números no mienten. Aunque me sale el terminal más del doble de caro, me ofrecen un descuento del 40% durante un año y una tarifa más barata que los otros... esto es un mercado persa...

En fin, es un proceso complejo. De hecho me acaban de mandar un mensaje diciéndome que o me quedo en mi compañía o me ponen una sanción de hasta 174€ cuando en la página web me pone que no tengo penalización... puff!!! Casi prefiero volver a aprender a programar el vídeo antes que enfrentarme a este mundo de leguleyos...

11 comentarios:

  1. Yo me he quedado definitivamente atras. Y eso que me dedico a lo que me dedico.

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  2. Ya hemos llegado a un acuerdo extrajudicial y me he agenciado un HTC Desire por 89€ y un descuento del 40% en la factura durante un año.

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  3. Ya ya lo había entendido pero no dejan de ser unos cabrones y por cuánto tiempo es la condena?

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  4. Disfrútalo, ya me contarás si te compensa

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  5. Yo tengo medio pie en el siglo XXI desde que un amigo me regaló su iPhone 3G. Una pasada, la verdad.

    El problema, como casi siempre, las operadoras: ¡18 meses de permanencia! En este país se le da más importancia a eso que al matrimonio que a los 3 meses de celebrado ya puedes divorciarte. ;-)

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  6. Pues sí, Pater Familias, lo de los contratos de permanencia es abusivo. Pero, po ejemplo, mi hermano que vive en Bruselas me cuenta que allí eso está prohibido, al igual que ofertar teléfonos para que la gente contrate líneas con lo cual todos son libre y a precio oficial. El resultado es que son teléfonos como zapatófonos.

    Juanjo, ¿tú no te animas?

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  7. Pues a mi me lo daba la empresa y lo rechazé, me niego a estar conectada todo el día, suficiente tengo con estar localizada.

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  8. Pseudosocióloga, me parece muy bien si es una excusa de la empresa para que eches más horas. En este caso es mi teléfono personal.

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  9. ND, la verdad es que me conozco y prefiero casi no engancharme a más cosas, tengo un trabajo que conservar y tal :)

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